Un país que en la guerra fría se aisló del mundo

EFE

INTERNACIONAL

La pequeña república balcánica de Albania fue durante largos años uno de los países más aislados del mundo, bajo la mano dura del dictador estalinista Enver Hoxha.

03 abr 2008 . Actualizado a las 14:55 h.

Tras romper con la URSS, Albania cerró sus bases soviéticas de submarinos y en 1968 decidió abandonar el Pacto de Varsovia. A continuación Albania intensificó sus relaciones con China, que duraron hasta 1978, cuando Hoxha decidió aislar totalmente su país del resto del mundo ante la paranoia de una «invasión imperialista y revisionista».

Durante ese período se construyeron más de medio millón de búnkeres de acero esparcidos por todo el territorio del país.

Albania tenía entonces cuatro submarinos heredados de la época soviética, un ejército de 90.000 fuerzas activas, 192.000 toneladas de municiones almacenadas en un millar depósitos militares, 100 aviones y 60 buques militares, así como unos mil carros armados.

Hoy la mayor parte de ese arsenal, de procedencia rusa y china, está fuera de uso, y desde el año 2005 los aviones y tanques están a la venta como chatarra.

Pero quedan todavía unas 100.000 toneladas de municiones caducadas, almacenadas sobre todo en la sureste del país, que la OTAN desea destruir con motivo de la adhesión de Albania.

Las Fuerzas Armadas -unos 15.000 efectivos- disponen hoy sólo de helicópteros de transporte, que ayudan en misiones humanitarias y en casos de emergencias civiles.

El ejército de Albania, que desde 1994 pertenece a la Asociación para la Paz de la OTAN, está sometido a reformas de modernización según los estándares de la OTAN.

El objetivo es que hasta 2010 el país balcánico -que fue el último estado comunista que se abrió a la democracia- tenga un pequeño ejército profesional.

El presupuesto militar de Albania se incrementó este año por encima del 2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), una de las condiciones impuestas por la OTAN para el ingreso.

Según las más recientes encuestas, el 95 por ciento de los ciudadanos albaneses apoyan la entrada del país en la OTAN.

Tirana ha enviado a unos 280 soldados de elite a diferentes misiones militares en el exterior, como en Afganistán, Irak y Bosnia Herzegovina.