Después de semanas de espera, la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, ha hecho pública su declaración de la renta. La gobernadora de Alaska y su marido declararon unos ingresos de 166.000 dólares brutos el año pasado, pagando unos 25.000 en impuestos. En el 2006, sus ingresos fueron de 127.000, la diferencia se explica porque aún no se contabiliza su sueldo como gobernadora. También declaran una casa familiar y dos parcelas de tierra en Alaska. Nada que ver con las siete propiedades inmobiliarias de John McCain.
Los documentos, conocidos la semana pasada, reflejan que Palin tiene una cartera de inversiones bursátiles, bastante diversificada y con intereses en bolsas extranjeras, como la belga, la australiana y la española. Así, y a través de iShares, sistema que permite este tipo de inversiones, la gobernadora tiene un cesta de acciones españolas que le garantiza dividendos del 4,56% al año.
La pareja hizo importantes donaciones benéficas: en el 2006 y el 2007, más de 8.000 dólares .
Por otro lado, pocas han sido las reacciones tras la difusión del informe que la encontró culpable de abuso de poder por las presiones a su comisionado de policía para que despidiera a su ex cuñado, agente estatal. De los pocos en hacerse oír ha sido, precisamente, el que peor parado salió de este asunto. El jefe de la policía, Walter Monegan, destituido por Palin por no ceder a sus presiones.
«Me siento aliviado», señaló a la cadena NBC. Indicó que el resultado de la investigación confirma sus creencias de que fue despedido por no hacer caso a Palin. «Por lo menos, eso fue un factor determinante».