La campaña más cara

Óscar Santamaría

INTERNACIONAL

Estas elecciones presidenciales y legislativas costarán más de 4.200 millones de euros; lo recaudado por los candidatos dobla la cifra del 2004 y triplica la del 2000

03 nov 2008 . Actualizado a las 18:50 h.

El ambiente de crisis económica que se respira en Estados Unidos no ha hecho mella en la campaña electoral, que ya se ha convertido en la más cara de la historia con cifras de recaudación récord, sobre todo por parte de Barack Obama.

Las elecciones presidenciales y legislativas del 4 de noviembre costarán unos 5.300 millones de dólares (más de 4.200 millones de euros), un 27% más que lo gastado en los comicios del 2004, según un estudio elaborado por el grupo independiente Center for Responsive Politics.

Únicamente los gastos de la campaña en la carrera hacia la Casa Blanca están estimados en 2.400 millones de dólares.

Los dos candidatos han obtenido más de 1.500 millones de dólares en donaciones desde enero del 2007, doblando las aportaciones de los comicios del 2004 y triplicando las del 2000. Además, es la primera vez en las historia que los aspirantes gastan más de mil millones de dólares en la campaña, y en esta ocasión, los demócratas se han llevado seis de cada diez dólares.

El senador afroamericano pulverizó cualquier marca anterior al anunciar hace nueve días que en septiembre recaudó 150 millones de dólares (cinco millones al día). En agosto fueron tan solo 66 millones. Con esta asombrosa cifra, la campaña demócrata lleva recolectados unos 600 millones de dólares, lo que hace prever que superará fácilmente de aquí al 4 de noviembre lo recaudado en el 2004 por los entonces candidatos George W. Bush y John Kerry (en total 650 millones de dólares).

Internet, su principal arma

La habilidad del político negro para engrasar a la perfección esta maquinaria de recaudar fondos ha sido una de sus características más destacadas. Ha sabido cómo atraer al donante anónimo, de a pie, que envía cheques de 10 o 15 dólares cada vez que puede, varias veces. Su principal arma ha sido Internet, aliarse con las nuevas tecnologías para sacarles el máximo provecho y llegar a todo el mundo. Y ha tenido un éxito rotundo. Según su campaña, cuentan con 3,1 millones de donantes, con más de 600.000 nuevos solo en septiembre. Esta combinación de factores -la Red al servicio de los fondos- ha sido clave para que esté donde está: a un paso de la Casa Blanca.

Otra clave fue su decisión de rechazar el acceso a los fondos públicos, que habría limitado los recursos a su disposición a 84 millones, procedentes de los impuestos de los contribuyentes, más el dinero aportado por el partido. Esta es la cifra que tiene John McCain para gastar en septiembre y octubre, ya que él sí aceptó la financiación pública (limitada por ley). Y es que Obama ya era consciente meses atrás de que su poder de recaudación era enorme y que le reportaría más dinero que el límite de 84 millones al que se tendría que haber plegado en caso de haber dicho que sí.