Un país en pie de guerra

Ángela Rodicio

INTERNACIONAL

06 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis de identidad musulmana en el mundo árabe está directamente relacionada con la historia de las relaciones entre hindúes y musulmanes, según escribe Mishari adh-Dhaidi, en el periódico saudí Asharq al Awsat .

El ministro del Interior indio ha declarado que su país está en pie de guerra, y Nueva Delhi ha llamado a consultas a su embajador en Islamabad. La India acusa a Pakistán de no querer ver a los grupos radicales islámicos que se preparan en su suelo para atacar objetivos indios. El más reciente, el de Bombay.

Pakistán niega tener nada que ver. Su presidente, Asif Alí Zardari, ha pedido a la India calma. Parece, otra vez, la misma película que el ataque al Parlamento indio en el 2001, cuando el mismo grupo armado, Lashkar-e-Toiba (Ejército de los Creyentes), ligado a los talibanes y a Al Qaida, asumió también la autoría. El Ejército de los Creyentes está muy ligado, a pesar de su prohibición oficial en el 2003, a los servicios de inteligencia de Pakistán.

Distintos Gobiernos

En el 2001, la India y Pakistán intercambiaron bombas y obuses en la frontera. Entonces, la India estaba gobernada por el BJP, el partido radical hindú, mientras el general Musharraf, enemigo número uno de los islamistas y amenazado de muerte por Bin Laden en diversas ocasiones, detentaba el poder en Islamabad. Ahora, la India está gobernada por el Partido del Congreso, el mismo de Gandhi y Nehru, mientras Pakistán tiene como presidente a Asif Alí Zardari, elegido después de que su esposa, Benazir Bhutto, fuera asesinada por militantes islamistas.

Tanto la India como Pakistán han sufrido ataques radicales. De hecho, Pakistán está llevando a cabo una ofensiva contra ellos, quienes ven al mismo Zardari como herético y traidor.

La crisis de identidad en la minoría india musulmana es más profunda de lo que puede parecer a simple vista. No es nada exagerado decir que la «herida musulmana» en la India es la que llevó a la fama a pensadores como Hasán al Banna, Sayid Qutub, o Ayman al-Zawahiri, solo en Egipto. En fin, que lo que ocurrió en Bombay obedece, en última instancia, al cogollo del pensamiento musulmán, desde el norte de África al sudeste de Asia.