Uno de los participantes en la conferencia dedicada al decimoquinto aniversario de la aprobación de la Constitución rusa interrumpió ayer el discurso del presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, en el palacio estatal del Kremlin.
«¡Las enmiendas a la Constitución son vergonzosas, necesitamos elecciones libres!», gritó el hombre, que se levantó de su butaca en la décima fila de la platea del palacio, según la agencia oficial Itar-Tass, mientras el jefe del Estado pronunciaba su discurso.
Medvédev continuó hablando como si nada, pero interrumpió su intervención cuando los guardias se acercaron para sacar de la sala al causante del incidente. «No hay que llevarlo a ninguna parte, que se quede y escuche», dijo el presidente ruso, que añadió: «La Constitución fue aprobada para que cada quien tenga derecho a expresar su postura».
Las palabras de Medvédev fueron recibidas con aplausos por los asistentes. Sin embargo, pese a las indicaciones del presidente, los miembros de los servicios de seguridad sacaron al hombre de la sala, apuntó la agencia Interfax, que no informa qué pasó después.