Chávez despliega soldados en tres puertos de estados opositores y amenaza con detener a los gobernadores
INTERNACIONAL
En una semana -el lapso entre dos de sus programas dominicales-, el presidente venezolano, Hugo Chávez, pasó de exigir a la Asamblea Nacional que hiciera «su trabajo» para aplicar el primer fruto de la celeridad de sus parlamentarios: la reforma de la Ley de Descentralización. Ordenó la toma militar de los puertos de Zulia, Carabobo y Nueva Esparta y amenazó a sus gobernadores (opositores) con «meterlos presos si se ponen cómicos».
La reforma legal faculta al Gobierno central a tomar cualquier servicio público que esté administrado por gobernadores y alcaldías «a conveniencia», según su articulado, lo que representa, según el abogado constitucionalista Gerardo Fernández, «un retroceso de 20 años».
Desde 1989, cuando comenzaron a elegirse en el país los gobernadores y alcaldes, sucesivas olas de descentralización les han transferido casi todos los servicios, desde el agua potable hasta los hospitales. Pero puertos y aeropuertos representan importantes ingresos para sus arcas. Casi todos comenzaron a ser revertidos al poder nacional el año pasado y sin ley que mediara, en previsión de que la oposición pudiera obtener mayoría en las regiones.
Fernández aseguró que «las consecuencias serán tremendas», tanto para los usuarios de estos servicios públicos como para los operadores. Agregó que «los parlamentarios tenían expresamente prohibido legislar sobre puertos y aeropuertos, ya que es la propia Constitución la que establece que son de competencia regional», y que, por lo tanto, «estamos en presencia de una violación flagrante de la Carta Magna».
Los gobernadores de Carabobo, Zulia y Nueva Esparta ya anunciaron que recurrirán al Tribunal Supremo para solicitar la inconstitucionalidad de la reforma. Pero los puertos de estas regiones amanecieron tomados por funcionarios militares, aunque sus operaciones continúan. Desde el 15 de febrero, cuando Chávez logró aprobar su reelección indefinida, ha tomado plantas de arroz, tierras y ha amenazado a otros sectores.
Los otros dos grandes puertos (La Guaira, cerca de Caracas, y Guanta, en el oriental Anzoátegui) ya habían sido transferidos al Gobierno central con la anuencia de sus gobernadores, de tendencia oficialista. «A mi me irán a meter preso», dijo el de Nueva Esparta (isla de Margarita), Morel Rodríguez. La mayoría de los ingresos vienen de la administración del aeropuerto y del puerto libre de esta región turística. «Lo que queda de democracia en Venezuela es un suspiro», añadió.