Barack Obama aprovechó su primera reunión con el rey de Jordania para anunciar ayer su intención de involucrarse en profundidad en el proceso de paz entre israelíes y palestinos. Después de instar a las dos partes enfrentadas a dar los pasos necesarios para cimentar la confianza mutua y establecer los fundamentos para reanudar las conversaciones de paz, la Casa Blanca informó de la próxima visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; del presidente palestino, Mahmud Abás, y del egipcio, Hosni Mubarak, para el anunciado impulso de las negociaciones de paz. Los tres líderes visitarán Washington antes de que Obama parta de visita a Normandía en junio, según el portavoz Robert Gibbs.
El presidente de EE.?UU. reiteró ayer su apoyo a la coexistencia y pacificación de los palestinos e israelíes y afirmó que espera ver «gestos de buena fe» para avanzar en el proceso de paz en Oriente Medio. Tras reunirse por primera vez en el Despacho Oval con el rey Abdalá II , el presidente estadounidense subrayó que está convencido de que hay que presionar por la solución de los dos Estados, uno israelí y otro palestino, coexistiendo en paz. «Mi esperanza sería que en los próximos meses comencemos a ver gestos de buena fe por parte de todos», afirmó.
De todas formas, Estados Unidos quiere continuar alentando el compromiso de los países árabes en el proceso de pacificación de Oriente Medio, dijo.
En ese sentido, calificó de «un paso muy constructivo» los esfuerzos de los países que formularon la llamada iniciativa árabe de paz, pese al estancamiento en las negociaciones.
El monarca jordano, visiblemente satisfecho con la cita, enfatizó la necesidad de no perder de vista que el objetivo final es «la paz y la estabilidad». Asimismo, reafirmó su compromiso para estrechar los vínculos entre EE.?UU. y Jordania, y agradeció los esfuerzos de Obama por lograr un mayor acercamiento con el mundo musulmán.