18 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Londres se está volcando en defender la presencia militar británica en Afganistán, en un intento por ocultar el goteo de soldados fallecidos, que ayer alcanzó la cifra de 204. Primero fue el primer ministro, Gordon Brown, quien recordó que las tropas desempeñan una tarea «vital», ya que «tres cuartas partes de los complots terroristas proceden de Pakistán y Afganistán». Ayer, el ministro de Defensa, Bob Ainsworth, volvió a utilizar la palabra «vital» para defender la misión y rechazó que esta sea una guerra imposible de ganar. Desde Helmand, el teniente coronel Nick Richardson dijo que «los soldados están muy decididos» y que cada muerte de un compañero los «reafirma en su determinación».