Hasta Cavaco está en entredicho

INTERNACIONAL

Un extraño caso de espionaje hace temblar la presidencia de la República y se lleva por delante a su jefe de comunicación

23 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las elecciones del domingo dominan todos los espacios radiofónicos y televisivos de Portugal. Tertulias, debates y entrevistas están registrando más audiencia en estos últimos días de campaña que el mismo fútbol o las seguidas telenovelas. Y todo porque la batalla política está dando de sí mucho más de lo esperado.

La polémica sobre el TGV y su posible congelación se ha quedado en nada en comparación con un escándalo de supuesto espionaje al que habría sido sometido el propio presidente de la República por parte del Gobierno. El primero, Aníbal Cavaco Silva, pertenece al centro-derechista PSD, y el Gabinete de José Sócrates es del PS.

Un correo electrónico

Todo comenzó cuando desde el entorno de la primera institución del Estado se hizo llegar a un periodista del diario Público un correo electrónico asegurando que el Ejecutivo socialista había establecido una red de escuchas para controlar las conversaciones en la sede presidencial de Belem.

Además del auténtico culebrón que ha originado que el mensaje hubiera sido difundido por el periódico tras entrar alguien en el correo del receptor sin su permiso, el enfrentamiento político abierto se ha extendido a los medios. El rotativo Diario de Noticias mantiene que el polémico correo había sido remitido por el responsable de comunicación de la presidencia, Fernando Lima, auténtico brazo derecho de Cavaco Silva durante los últimos 24 años.

Mientras el globo no deja de aumentar de tamaño, el presidente de la República mantiene silencio, salvo para decir enigmáticamente que pedirá explicaciones al Gobierno después de las elecciones. O lo que es lo mismo, que indirectamente reitera la noticia de las sospechas del supuesto espionaje y que acusa a los socialistas de dichas prácticas.

La presión de los líderes de opinión de todo el país, que exigen a Cavaco desde todos los medios de comunicación que hable claro, que haga un gesto y abandone cuanto antes su supuesta neutralidad en la campaña para aclarar la acusación lanzada desde su entorno, ha hecho cierta mella en el presidente. Por la vía de los hechos, por un cambio en la página web de su Gabinete, dio cuenta en las últimas horas del relevo del responsable de la comunicación presidencial.

Críticas internas

En su partido, el PSD, ha cundido la alarma por la gestión del caso de las escuchas. Primero por hacerlo público, y segundo por dar una baza al PS con el cese de Lima. El alcalde de Gaia y anterior líder del partido de centroderecha, Luis Filipe Meneses, discrepó ayer abiertamente del relevo en la sede presidencial, estimando que el cese solo perjudica al PSD.

Lo cierto es que en las tertulias radiofónica incluso se habla ya de que si los socialistas revalidan de nuevo la jefatura del Gobierno, Cavaco Silva podría verse abocado a convocar elecciones presidenciales, lo que da cuenta del cuestionamiento creciente al que se está sometiendo desde distintos ámbitos al presidente de la República.

Desde el PSD se asegura que están siendo víctimas de una confabulación y que lo que realmente ocurre es que el PS está recortando y controlando la democracia lusa.