Un extremista judío, acusado de dos asesinatos y tres intentos fallidos
13 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Se le acusa de dos asesinatos y tres intentos fallidos, pero él cree que Dios está satisfecho. Yaakov Teitel, un extremista judío, compareció ayer ante un tribunal de Jerusalén sin rastro de arrepentimiento.
«Fue un placer y un honor servir a mi Dios», proclamó Teitel en el juicio. Las duras condiciones de internamiento del estadounidense de 37 años de edad, que permanece encadenado, según su abogado, no logran desanimarlo, como demostró con sonrisas y signos de victoria.
Árabes, homosexuales o intelectuales. Quien no encajase en la estrecha cosmovisión de Teitel era potencial objetivo. La Fiscalía presentó catorce cargos contra él, que no incluyen otros dos asesinatos de israelíes por falta de pruebas. Una cadena de violencia que terminó con su detención el pasado octubre y comenzó con la muerte de un taxista palestino en 1997 en Jerusalén. A pesar de que ese año también acabó con la vida de un campesino palestino, fue detenido y puesto en libertad, y en el 2000 se le concedió la ciudadanía israelí. Casado y padre de cuatro hijos, Teitel vivía desde entonces en un asentamiento de Shvut Rahel, en el norte de la Cisjordania ocupada, mientras perpetraba su venganza contra el mundo.
Colocó bombas caseras y veneno cerca de pueblos palestinos, envió explosivos a una familia de judíos mesiánicos y repartió panfletos para el asesinato de homosexuales. Teitel también intentó asesinar al académico israelí de izquierdas Zeev Sternhell.
Muchos se preguntan si los ataques contra sus compatriotas pusieron en marcha la maquinaria judicial israelí y a la vez lamentan la impunidad con que actúan los colonos mas fanáticos. Ayer mismo, cerca de la ciudad cisjordana Naplusa un grupo de ellos taló presuntamente ochenta olivos, fuente de ingresos de los campesinos palestinos.