En un programa de televisión el primer ministro ruso dejó claro que, de momento, no piensa en abandonar la política.
04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La charla con Vladimir Putin se animó durante su cuarta hora de retransmisión. En el último tramo del programa de televisión en el que cada año se somete a las preguntas de los ciudadanos, el primer ministro ruso dejó claro que, de momento, no piensa en abandonar la política. Putin anunció que considerará la posibilidad de presentarse como candidato a las presidenciales de 2012. Apenas una hora más tarde, su delfín, el actual presidente, Dmitri Medvédev, aseguraba durante una visita a Roma que tampoco él descarta una nueva candidatura.
Todo apunta a una lucha de poder. Y es que aunque puertas afuera los dos políticos siempre se han jurado lealtad, la campaña electoral ya está en marcha en el entorno de ambos.
Durante cuatro horas, Putin se enfrentó a unas 80 preguntas de los espectadores, que abordaron temas como la lucha antiterrorista, la crisis financiera, los salarios y pensiones, la industria automovilística y hasta la producción de pantalones.
Gracias a la práctica ausencia de preguntas críticas y a la ayuda de los presentadores, el primer ministro consiguió presentar su política como un historial de éxitos. Su discurso fue mucho más optimista que el que hace poco protagonizó el presidente. En un discurso sobre el estado de la nación, Medvédev se quejó de la falta de desarrollo de Rusia, una crítica que en Occidente se interpretó como una forma de desvincularse de Putin. Medvédev también pidió a los ciudadanos que fueran creativos y que no se limitaran a confiar en el Estado. Putin, por el contrario, se ganó una gran oleada de gratitud tras dejarse ver en público en empresas deficitarias a las que destinó dinero público. «¡Gracias por mi pensión!», «Gracias por ayudarnos», le decían durante el programa, en el que a un minero casi le saltaron las lágrimas de gratitud.
Putin volvió a ser aclamado como salvador de la nación y según las encuestas sigue siendo el político más popular del país. Muchos esperan ahora que vuelva al cargo en el 2012. Medvédev no cuenta, por ahora, con una base poderosa para convertir en realidad sus visones políticas.