Occidente dará cien millones a Karzai para reinsertar a los talibanes

Imanol Allende

INTERNACIONAL

El calendario de occidentales y afganos para la salida de las tropas extranjeras no coincide

29 ene 2010 . Actualizado a las 11:04 h.

No ha sido muy claro el motivo por el que el primer ministro británico, Gordon Brown, convocó a los representantes de 70 países en Lancaster House para celebrar una conferencia sobre Afganistán. ¿Era un ejercicio publicitario para explicar por qué se sigue luchando y muriendo en el país asiático? ¿O había un compromiso serio con el pueblo afgano? Cualquiera que fuera la razón, el presidente afgano, Hamid Karzai, no iba a dejar pasar la oportunidad, por lo que ayer llegó a Londres para lanzar un mensaje reconciliador a los talibanes y otro de advertencia sobre los planes de retirada de sus fuerzas militares aliadas que operan en su país.

Karzai comenzó la jornada advirtiendo que las fuerzas de seguridad afganas necesitarán otros quince años de apoyo de Occidente antes de que sean capaces de funcionar por sí mismas, el tipo de mensaje que Brown y Hillary Clinton no querían escuchar durante su conferencia. «En lo que respecta a la formación y el equipamiento de las fuerzas de seguridad afganas, serán necesarios de cinco a diez años», dijo el presidente, y agregó que «con respecto a la posibilidad de mantenerse por sí sola financieramente, el tiempo se ampliará a quince años».

Sus comentarios contrastaron con el tono casi jovial de Brown, para quien las fuerzas militares occidentales podrán comenzar a entregar responsabilidades a las afganas en menos de un año. La conclusión de la conferencia es que la transferencia gradual comience a fines de este año o a principios del 2011 en las provincias más pacíficas; en tres años las fuerzas afganas controlarán la mayoría de las provincias, y en cinco, el total del país. El calendario afgano y occidental, por lo tanto, no coincide.

«Hermanos desencantados»

Karzai sabe que la pacificación del país no se logrará desde la exclusión, sino desde la inclusión de aquellos talibanes que renuncien a la violencia, a los que llamó «hermanos desencantados». La forma es alrededor de un Consejo Nacional para la reconciliación y la integración nacional. «Debemos tender la mano a todos nuestros compatriotas que no son parte de Al Qaida o de otras redes terroristas y que aceptan la Constitución afgana», señaló.

Para atraer a los talibanes moderados a una mesa de negociación se ha estudiado la creación de un fondo de reinserción que anime a los insurgentes a abandonar las armas y a apoyar al Gobierno, con incentivos económicos, laborales y de concesión de tierras. Durante la conferencia se comprometieron un total de 100 millones de euros para el primer año del fondo, y un compromiso de llegar a los 500 millones en los próximo cinco, una idea que parece proceder de Washington. Occidente pide a Karzai en contrapartida que fortalezca la campaña ya iniciada contra la corrupción en su Gobierno.

Contribución española

España contribuirá al fondo con 10 millones, además de confirmar el envío de 510 soldados más. Estos soldados se sumarán al millar de militares ya desplegados después de que la ministra de Defensa, Carme Chacón, informe sobre esta misión al Parlamento español en febrero, según dijo tras la reunión de Londres el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.