Brown reconoce que pactó con Blair la llegada de este al poder y su sucesión

Imanol Allende

INTERNACIONAL

«Acordé con Tony que él se presentaría como líder del laborismo y que yo seguiría como el encargado de economía», explicó Brown.

13 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El primer ministro británico, Gordon Brown, sometió a un lifting su imagen pública al presentarse ante las cámaras de la televisión como un político con sentimientos, mundano, capaz de llorar y muy romántico, al tiempo que rompió el cordón umbilical que lo unía a su antecesor, Tony Blair.

En una entrevista concedida a su amigo y periodista Piers Morgan para el canal ITV, que será emitida mañana, Brown reconoció por primera vez que en 1994 llegó a un acuerdo con Tony Blair para que este se convirtiera primero en líder laborista y en primer ministro, a cambio de que luego él lo sucedería, aunque reconoció que ya entonces se sentía preparado para asumir el cargo de líder del partido.

«Acordé con Tony que él se presentaría como líder del laborismo y que yo seguiría como el encargado de economía», explicó Brown, y agregó que «había un claro entendimiento de que en un momento dado Tony dimitiría y me apoyaría a mí llegado el caso, y así es como lo dejamos».

Brown también admitió que los últimos años de Blair en Downing Street fueron tensos y que hubo diferencias y disputas entre ellos. El primer ministro sin embargo defendió estas «diferencias» al indicar que «es lógico que se produzcan porque se está sometido a mucha presión, se tienen que tomar decisiones a diario y a veces no se está de acuerdo con ellas».

Un padre emotivo

En la entrevista también se intentó retratar cómo es la parte privada de Brown. El premier habló de la muerte de su hija Jennifer Jane en enero del 2002, y de las esperanzas que tiene puestas junto a su mujer Sarah en su hijo Fraser, de 3 años, que sufre fibrosis quística (tiene otro hijo sano). Su mujer, que se encontraba entre el público, no pudo evitar las lágrimas. «Hubiera cumplido 9 años -explicó Brown muy emocionado-, y piensas cómo hubieran sido sus primeros pasos, las primeras palabras y la primera vez que va a la escuela? Y es algo que no existe».

Brown también reconoció que cuando era estudiante bebía hasta seis pintas de cerveza al día, que no conduce desde los 21 años por una operación en un ojo -es tuerto- y que su caligrafía es muy mala.