Brown sostiene que la decisión de invadir Irak fue la correcta

Imanol Allende

INTERNACIONAL

Rechazó que como ministro de Economía en el 2003 escatimara fondos para cubrir las necesidades del Ejército

06 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

No hubo sorpresas en la intervención de Gordon Brown ante la Comisión Chilcot, que investiga la participación británica en la guerra de Irak. El primer ministro se limitó a indicar que la invasión del 2003 fue «la decisión correcta» por «las correctas razones», dando su beneplácito a la decisión del Gobierno de Tony Blair en el que él era ministro de Economía. A partir de ahí tiró balones fuera diciendo que no había asistido a reuniones importantes, y que no recordaba haber visto documentación anterior al 2002 que le indicaran la preparación de una acción militar.

En su intervención, Brown llegó a negar incluso que conociera que semanas antes de la invasión el fiscal general no se había decidido sobre la legalidad de la invasión, o que hubiera tenido acceso al contenido de las cartas privadas enviadas por Blair al entonces presidente norteamericano, George W. Bush.

El premier basó su intervención en que Sadam Huseín suponía una amenaza para la paz en Oriente Medio y en el mundo. «Sigo creyendo -dijo- que fue la decisión correcta; la comunidad internacional no puede aceptar grupos terroristas o Estados agresivos como el que era Irak con un mandatario que se negaba a respetar la legislación internacional. Hay situaciones -agregó - en las que no hay alternativa, catorce resoluciones de la ONU fueron ignoradas». «Si la comunidad internacional quería realmente promover la paz en el mundo tras la guerra fría, tenía que estar preparada para llevar a cabo acciones militares. Hubiera sido mejor hacerlo de forma consensuada, pero estaba claro que las sanciones no eran efectivas y que países clave no iban a apoyar una acción militar», sentenció.

Brown reconoció que hay «lecciones importantes» que deben aprenderse por la forma en la que Irak se sumió en el caos después de la invasión. «Lamento no haber sido capaz de presionar a los norteamericanos sobre esta cuestión, que la planificación para la reconstrucción era esencial, lo mismo que la planificación para la guerra», indicó Brown.

Falta de fondos

El primer ministro británico intentó responder a los militares sobre las críticas contra el Ministerio de Economía por la falta de fondos destinados al conflicto que a la larga produjo un mayor número de víctimas. Brown respondió que su ministerio había proporcionado la financiación necesaria, y a renglón seguido acusó de la escasez de equipo a sus generales, que debían de haber previsto las necesidades operativas de sus tropas. «No soy yo quien tomaba las decisiones militares sobre el uso de un vehículo u otro, pero cada vez que se nos pidió dinero para equipos nuevos o su mejora, lo ofrecimos», afirmó.