El Reino Unido se enfrenta al mayor recorte del gasto público desde 1945

Xosé Vázquez Gago

INTERNACIONAL

El candidato que ocupe el 10 de Downing Street dejará forzosamente pequeños los ajustes de Margaret Thatcher

01 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Gordon Brown, David Cameron y Nick Clegg se juegan estos días ocupar el número 10 de Downing Street y también quizá el dudoso honor de convertirse en las personas más odiadas de su país. El próximo premier deberá ejecutar unos recortes del gasto público que dejarán pequeños a los de Margaret Thatcher. Serán los mayores desde la derrota de Alemania y Japón en 1945, pero serán necesarios para reducir el enorme déficit del país, según anunció el pasado martes el prestigioso Instituto de Estudios Fiscales. Los británicos temen especialmente por el NHS, el servicio público de salud. El NHS es el legado más querido de la revolución británica de 1945, cuando el laborista Attlee derrotó contra pronóstico a Winston Churchill en las elecciones, pero también es el mayor consumidor de recursos del Estado británico. Laboristas, tories y liberaldemócratas han asegurado durante la campaña que el NHS y la inversión en educación están a salvo, pero no han concretado dónde harán entonces los recortes. Mientras, el déficit sigue creciendo. Solo en marzo el Gobierno se endeudó en 23,5 millardos de libras. En el último año financiero la deuda creció en 163,4 millardos, el 11,6% del PIB, y la deuda total del Estado asciende ahora a 890 millardos, el 62% del PIB. Con esas cifras ya hay quien teme un colapso a la griega, pero la credibilidad del Tesoro británico es elevada. Entre otros factores porque los números, al contrario de lo que ha ocurrido en España, se ajustan perfectamente a las previsiones del canciller del Exchequer (ministro de Economía), Alastair Darling. El mismo que marcó la pauta a seguir en el 2007, cuando el sistema financiero mundial amenazaba con desmoronarse mientras Estados Unidos dudaba. La decisión de Darling de que el Estado debía acudir al rescate de la banca ha dejado las arcas del país maltrechas, pero casi nadie duda de que han evitado una catástrofe mayor a nivel nacional e incluso global y que fueron claves para prevenir el desempleo. En la actualidad, unos 2,5 millones de personas están en el paro, el 8% de la población. El porcentaje, que en España sería considerado positivo, es el peor en el Reino Unido desde inicios de los noventa. El Gobierno estima que este año la pérdida de puestos de trabajo se estabilizará en torno a ese porcentaje. El desempleo se concentra de forma desigual. Es más elevado en el centro y norte, especialmente en antiguas ciudades industriales como Birmingham. Sin embargo, en otras áreas apenas llega al 3%. La recuperación promete ser lenta y dolorosa. Se alargará toda la década del 2020, según las previsiones del FMI, y estará marcada por una austeridad que se prevé muy dura y que podría ensanchar las brechas ya existentes entre las clases sociales británicas.