Los mayores del Reino Unido tienen hoy el destino de Gordon Brown, David Cameron y Nick Clegg en sus manos. Cuatro de cada diez ciudadanos llamados a las urnas superan los 55 años de edad, lo que hace de ellos el colectivo más influyente en los comicios. Age UK es la mayor organización dedicada a los mayores del país y, aunque no ha pedido el voto para ningún partido, sí ha hecho un esfuerzo para movilizar a los mayores del país.
La entidad está integrada por las ya muy influyentes Age Concern y Help the Aged (Preocupados por los mayores y Ayuda a los mayores), y durante las elecciones ha coordinado sus esfuerzos para hacerse oír con las organizaciones gemelas en Escocia y Gales. Sus puntos de vista quedaron plasmados al principio de la campaña en un manifiesto en el que exigía a los partidos que garanticen la independencia y seguridad económica de los mayores, su derecho a permanecer en las comunidades en las que han vivido y que se mantengan las prestaciones del Servicio Nacional de Salud (NHS).
El NHS absorbe la mayor parte del gasto público británico y era el candidato más probable para sufrir los anunciados recortes económicos que deberá practicar el próximo Gobierno, sea del color que sea. Sin embargo, manifiestos como el de Age UK parecen haber surtido efecto, y los tres principales partidos han repetido una y otra vez que no tocarán el presupuesto del NHS.
Aparte del manifiesto, la organización también ha utilizado métodos de movilización modernos a través de la Red, más asociados con los hábitos de la gente joven. En su web, bajo el eslogan «Our power is our number» (nuestra fuerza es nuestro número), Age UK ha colgado un mapa interactivo en el que se detalla el porcentaje de votantes mayores de 55 años en cada una de las circunscripciones electorales, además de habilitar un servicio para que todos los interesados puedan enviar un correo electrónico al candidato de su circunscripción con los asuntos que consideren claves.
Internet ha cambiado las campañas electorales, pero también las posibilidades para movilizar a los votantes. Probablemente nunca antes en la historia del país los mayores tuvieron tanta capacidad para hacer fuerza sobre los partidos políticos, a los que no parece que vaya a quedarles mucho más remedio que acostumbrarse a las nuevas circunstancias.
El poder electoral de los mayores ingleses aumentará rápidamente en las próximas décadas. Según las previsiones de la Oficina Nacional de Estadística, en la actualidad cerca del 16% de la población británica tiene más de 65 años, pero para el 2033 esa proporción habrá aumentado al 23%. Además, no es probable que esas cifras desciendan después, ya que los menores de 16 años supondrán solo el 18% para aquel entonces.
Ahora bien, los mayores van a necesitar el poder que les proporciona su número para mantener su nivel de vida. Por el momento, está previsto que la edad de jubilación de las mujeres aumentará a los 65 años en el 2020 y la de ambos sexos pasará a los 66 en el 2026, aunque esas fechas podrían adelantarse.
Esa es una de las medidas ya aprobadas por los británicos para mantener las prestaciones sociales del Estado, pero muchos expertos ya advierten que el envejecimiento de la población obligará a medidas más severas y a importantes subidas de la fiscalidad.