Guantánamo y Bagram, un lastre para el demócrata

La Voz LONDRES/EFE.

INTERNACIONAL

28 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los centros de detención de Guantánamo (Cuba) y de Bagram (Afganistán), la tortura y malos tratos en prisiones en suelo estadounidense y las detenciones de inmigrantes continuaron siendo en el 2009 las vergüenzas de EE.?UU. en materia de derechos humanos, según denuncia en su informe anual Amnistía Internacional (AI). También denuncia el sistema de ejecuciones, las condiciones de reclusión en algunas cárceles, la discriminación en la atención médica a las mujeres embarazadas y pertenecientes a comunidades desfavorecidas y el embargo a Cuba.

Un total de 198 hombres sospechosos de terrorismo continuaban recluidos en el centro de detención de Guantánamo al finalizar el 2009, ocho años después de su creación y pese al compromiso -no cumplido- de Barack Obama de cerrarlo antes del 22 de enero del 2010, según AI. Recuerda, además, que el año pasado empezó el proceso de revisar todos los casos de los presos de Guantánamo con vistas a determinar qué detenidos podían ser puestos en libertad, ser procesados o transferidos a otros países.

Otro suicidio

Durante el 2009 fueron transferidos 49 presos de Guantánamo a otros lugares, según AI, que señala que en junio de ese año murió en ese centro de detención el yemení Mohamed al Hanashi, «con lo que se elevó a cinco el número de detenidos que al parecer se suicidaron en la base» estadounidense.

El informe también da cuenta de que «centenares de personas, entre ellas varios menores de edad, continuaban bajo custodia de las Fuerzas Armadas estadounidenses en la base de Bagram (Afganistán) sin acceso a abogados ni a tribunales».