Suecia anula una orden de búsqueda por violación contra él, horas después de dictarla
25 ago 2010 . Actualizado a las 18:55 h.La Fiscalía de Estocolmo anuló ayer la orden de búsqueda emitida contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, al afirmar que el jefe de la web enfrentada a Washington por la publicación de documentos secretos sobre la guerra de Afganistán ya no es sospechoso de violación. El fundador dela web había negado inmediatamente los hechos de los que se lo acusaba y tanto él como su entorno aseguraron que se trataba de una maniobra malintencionada contra su página.
La Fiscalía, que anunció ayer por la mañana que Assange era buscado por violación y por agresión, publicó un comunicado sucinto a última hora de la tarde en el que explica que finalmente «la fiscal jefe Eva Finné decidió que no era sospechoso de violación» y que por eso «ya no había orden de búsqueda contra él».
«Eva Finné no hará comentarios», según la web de la Fiscalía, donde no se precisa en qué quedó la acusación de agresión. La agencia France Press no pudo hablar directamente ayer con Assange, pero uno de sus colaboradores declaró desde Islandia: «Julian desmiente estas acusaciones y dice que son falsas».
Denuncia en un diario
Según Kristinn Hrafnsson, el fundador de Wikileaks se encontraba en Suecia y estaba dispuesto a ir a la policía por iniciativa propia para dar una explicación.
«No estaba al corriente de estas acusaciones antes de leerlas en el diario de derechas Expressen», dijo Hrafnsson, que las achaca a «organizaciones poderosas que quieren dañar a Wikileaks».
Expressen
publicó ayer que dos mujeres de 20 y de 30 años se personaron el viernes ante la policía para contarle sus presuntas desventuras con Assange. Intimidadas, no quisieron presentar una demanda, pero la policía tomó la iniciativa de informar de ello a la fiscalía, según el tabloide.
Assange conoció a una de las mujeres la noche del sábado día 14 en un apartamento de Södermalm, un barrio de Estocolmo, y a la otra el martes por la mañana en Enköping, a unos kilómetros al noroeste de la capital.
¿Por qué ahora?
A lo largo del día, Julian Assange lanzó al aire una pregunta: «¿Por qué estas acusaciones llegan ahora? Es interesante», decía, sin entrar en detalles, en la página de Internet del diario sueco Dagens Nyheter (DN.se).
A primeras horas de la tarde, la red social Twitter publicó un mensaje de Wikileaks atribuido a Assange: «Las acusaciones carecen de fundamento y su objetivo en un momento tal es profundamente inquietante [...]. Nos habían dicho que contáramos con golpes bajos. Acabamos de recibir el primero».
Wikileaks enfureció a la Administración Obama al publicar en Internet unos 77.000 documentos secretos del Pentágono sobre la guerra en Afganistán. Y la semana pasada, Assange anunció en Estocolmo su intención de publicar otros 15.000 más sobre esta contienda bélica.
El sitio intentó que el Ejército estadounidense lo ayudase a eliminar de estos documentos algunos elementos que podrían poner en peligro la seguridad de «inocentes», pero fue en vano y cada una de las partes acusó a la otra del fracaso.
Hace unos días el Partido Pirata sueco aceptó acoger varios servidores de Wikileaks ante la persecución de Estados Unidos, que estudia presentar cargos.