Zapatero responde a la OTAN que no envía más guardias civiles a Afganistán

Mateo Balín MADRID/COLPISA.

INTERNACIONAL

Rasmussen fija el 2014 como la fecha estimada para transferir la seguridad a las autoridades de Kabul

11 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

España no enviará más afectivos a Afganistán. Al menos de momento. Esta fue la primera respuesta de Rodríguez Zapatero a la petición de la OTAN de enviar más guardias civiles para formar a las fuerzas de seguridad afganas. El presidente del Gobierno comunicó ayer al secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, de visita en Madrid, que «a día de hoy» no hay ninguna decisión tomada, aunque dejó la puerta abierta a estudiar las necesidades de los aliados, que se podrían concretar en la próxima Conferencia de Lisboa. Rasmussen transmitió el mensaje a Zapatero un día después de reunirse con Barack Obama. El encuentro de la Casa Blanca sirvió como preparativo para pedir un nuevo esfuerzo de soldados no solo a España, sino a los principales países de la OTAN. De ahí que el máximo responsable de la Alianza continúe en los próximos días su gira para convencer a los aliados. El contexto de fondo es que la misión aún tiene «lagunas» en materia de formación y entrenamiento de policías y militares afganos, y si no se cubren estos vacíos se tardará más tiempo en salir del avispero asiático. «Cuantos más recursos aportemos a nuestra misión de formación, más pronto podremos irnos y nuestras tropas podrán volver a casa», subrayó Rasmussen ante la prensa poco antes de la reunión en la Moncloa. Tras finalizar el encuentro, Zapatero compareció con Rasmussen y dijo que aunque no tenía intención de enviar más agentes, el Gobierno «siempre» tendrá en cuenta las sugerencias que haga la OTAN, ya que «somos muy conscientes» de que la formación es la «palanca fundamental para ganar tiempo de cara a la transición de la seguridad a los afganos». Comparecencia el miércoles Quizá en este «no» con matices tuvo muy presentes dos hechos: la cercanía del atentado suicida que costó la vida a dos guardias civiles y su intérprete en Qala-i-Naw y su comparecencia el miércoles en el Congreso para informar sobre el presente y el futuro de la misión militar, a petición de todos los grupos parlamentarios. Además de aportar datos sobre el atentado, Zapatero tendrá que detallar los planes de retirada o aclarar la intención de enviar más soldados. La idea de la OTAN y de Obama es satisfacer la petición del general Petraeus del envío de 2.000 nuevos soldados en la Conferencia de Lisboa, que se celebrará el 19 y 20 de noviembre. Rasmussen avanzó ayer que la cumbre será «fundamental» para que los aliados «hagan un anuncio claro sobre cómo y cuándo» se hará la transición de la seguridad a Kabul. Pero volvió a repetir que «sin formación no hay transición». Anticipó que comparte el objetivo del presidente Hamid Karzai, de que las fuerzas locales asuman el poder a finales del 2014.