Gerald Blaine explica en un libro que llegó a colocar su arma en el pecho del sucesor de John Fitzgerald Kennedy.
21 oct 2010 . Actualizado a las 22:32 h.Un agente del servicio secreto estadounidense, ahora retirado, que estaba asignado a la protección de presidentes, escribió un libro en que revela que por accidente casi dispara contra Lyndon B. Johnson horas después del asesinato de John F. Kennedy.
En el libro The Kennedy Detail, que será puesto a la venta en Estados Unidos el 2 de noviembre, Gerald Blaine relata que la noche posterior al asesinato de Kennedy el 22 de noviembre de 1963 estaba de guardia en la casa del nuevo presidente en Washington.
Blaine, coautor del libro junto con la periodista Lisa McCubbin, indicó que escuchó que alguien se estaba aproximando de la vuelta de la esquina y que no había sido identificado. Entonces, tomó su arma y se preparó para disparar.
«Esperaba que los pasos se retiraran con el fuerte sonido de la activación del arma, pero se seguían acercando. El corazón de Blaine latía con fuerza, su dedo estaba firme en el gatillo. Déjame ver tu cara, bastardo», dice el libro, según fragmentos publicados por el diario Huntington Post.
«El nuevo presidente de Estados Unidos, Lyndon Baines Johnson, había dado la vuelta a la esquina y Blaine apuntó el arma directamente al pecho del hombre. En la oscuridad de la noche, la cara de Johnson empalideció totalmente». Blaine dijo que «una fracción de segundo después» hubiese disparado.
«Blaine trató de volver a ganar la compostura cuando lo invadió la realidad de lo que justo había ocurrido», dice en el libro. «Catorce horas después de perder un presidente, la nación estuvo muy cerca de perder a otro».
En The Kennedy Detail, Blaine también da detalles sobre el día del asesinato en Dallas del trigésimo quinto presidente de Estados Unidos, que fue objeto de innumerables libros, documentales y teorías conspiratorias.
Además de pormenores del hecho, Blaine ofrece reacciones de familiares cercanos, entre ellos la primera dama Jacqueline Kennedy, y de otros agentes.
Blaine también expresa sus dudas acerca del extendido rumor de que John Kennedy tuvo un affaire con Marilyn Monroe.