Acusan a Sarkozy de crear un cuerpo de espías para vigilar a periodistas incómodos para él

Esperanza Suárez PARÍS/LA VOZ.

INTERNACIONAL

El «Le Canard Enchaîné» revela que el director de los servicios secretos tiene a sus órdenes un equipo de antiguos espías, dedicados a seguir las instrucciones del Elíseo.

04 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los periodistas franceses denuncian ya «un escándalo de Estado»: Nicolas Sarkozy habría supervisado personalmente el espionaje de los redactores que investigan asuntos tan incómodos como su vida privada o el escándalo Bettencourt. El siempre bien informado Le Canard Enchaîné revela que el director de los servicios secretos tiene a sus órdenes un equipo de antiguos espías, dedicados a seguir las instrucciones del Elíseo.

La información llega unas semanas después de que un consejero de la ministra de Justicia fuera destituido fulminantemente, sospechoso de ser la fuente del diario Le Monde en el escándalo Bettencourt, que implica a la heredera de L'Oréal en una supuesta financiación ilegal de la campaña electoral de Sarkozy. Para identificarlo, los servicios secretos recurrieron a las escuchas telefónicas, algo formalmente prohibido por la legislación francesa. Lo mismo hicieron para descubrir el origen de los rumores de infidelidad en la pareja presidencial.

Según denuncia Le Canard Enchaîné , «al menos desde principios de año, cada vez que un periodista se dedica a una investigación molesta para él o para los suyos, Sarkozy ordena a Bernard Squarcini, director de los servicios de información, que lo pongan bajo vigilancia e identifiquen sus relaciones y, sobre todo, sus fuentes».

El semanario asegura que Squarcini ha creado un grupo dentro de sus servicios especializado en estas cuestiones.

El Elíseo dice que son acusaciones totalmente absurdas; el secretario general de los conservadores, Xavier Bertrand, las califica de gran insensatez y enfatiza que no es la primera vez que el semanario es pillado en «flagrante delirio».

Pero el redactor jefe Claude Angeli, autor de la información, afirma que sus fuentes «son buenas y no nos hemos lanzado con un titular semejante sin material». Estas últimas semanas periodistas de Le Monde , Le Point y Mediapar t han denunciado el robo de ordenadores en redacciones y domicilios particulares.

En un comunicado, el Sindicato Nacional de Periodistas también duda de los desmentidos oficiales, que «no son suficientes para descartar unas sospechas cada vez mayores».