Los talibanes rechazan lo acordado en Lisboa y exigen un repliegue inmediato
22 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un día después del acuerdo alcanzado en Lisboa para transferir al Gobierno afgano la seguridad del país y la subsiguiente retirada de tropas de combate de la OTAN para finales del 2014, crece la sensación en Estados Unidos de que el proceso va a resultar mucho más complejo que el ensayado en Irak. Las dudas sobre la capacidad del presidente Hamid Karzai para controlar la situación y su ambivalente actitud hacia Occidente obligan a la Alianza a mantener todas las cautelas.
De entrada, y a pesar del cansancio de los aliados, se garantiza la continuidad de un contingente de fuerzas más allá de esa fecha para asegurarse que Afganistán es capaz de asumir el reto de su defensa. Pero si en los próximos tres años los progresos de Kabul se demuestran insuficientes para lidiar con el enemigo talibán, Washington y sus aliados se reservan el derecho de tirar a la papelera el acuerdo firmado el sábado y prolongar el control militar de Afganistán hasta nueva orden.
A pesar de las muestras de unidad mostradas públicamente por los líderes asistentes a la cumbre, las desavenencias de fondo entre Obama y Karzai siguen tan vivas como siempre.
Preguntado acerca de las demandas de Karzai de que la OTAN interrumpa las operaciones nocturnas y limite sus ataques aéreos por sus efectos letales entre los civiles, Obama se alineó con sus jefes militares, quienes creen vital mantener esta estrategia contra los insurgentes. «Si nos estamos gastando miles de millones de dólares para asegurarnos que el presidente Karzai puede seguir desarrollando su país, él debe también tener en cuenta nuestras preocupaciones», sentenció.
Para quitar hierro a esas tensiones, la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, trató de matizar la postura del líder afgano. «Karzai respalda plenamente la estrategia y reconoce el hecho de que se están logrando avances», dijo Clinton.
Respuesta insurgente
Los talibanes pidieron ayer la retirada inmediata de las tropas extranjeras como vía para la solución del conflicto, como respuesta a las medidas anunciadas en Lisboa. Además señalaron que el plan de retirada de las tropas es «un signo de fracaso» para Estados Unidos,
«La decisión de la OTAN de iniciar la retirada de sus fuerzas militares en Afganistán en el 2014 es irracional. No deberían posponer la retirada de sus fuerzas ni un día», afirmó el movimiento talibán en un comunicado de cinco puntos divulgado ayer y recogido por la agencia Efe. «En los últimos nueve años, los invasores no han podido establecer ningún sistema de Gobierno en Kabul y tampoco serán capaces de hacerlo en el futuro», agrega.