«EE.UU. vaciló y solo al final autorizó la salida de Mubarak»

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

Afirma que la política exterior de Obama es igual o peor que la de Bush

16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Escritor, cineasta y activista político anglopaquistaní, muy crítico con la política exterior estadounidense y el neoliberalismo, Tariq Alí (Lahore, 1943) ha escrito ensayos como El choque de los fundamentalismos, Bush en Babilonia o Pakistán en el punto de mira de Estados Unidos, y las novelas que componen la serie Quinteto del islam. Ahora publica El síndrome Obama. Capitulación en Estados Unidos, guerra en el exterior (Alianza), un alegato demoledor contra el presidente, al que acusa de haber «ampliado el frente de la agresión imperial con una gran escalada de violencia, tanto tecnológica como territorial» en Afganistán. -Usted califica a Obama de «criatura de Bush» y dice que en algunos aspectos de la política exterior está siendo aún peor que su antecesor. -No ha habido rupturas fundamentales, sino continuidad con la Administración Bush, excepto en las relaciones públicas, con una retórica más conciliadora. En Afganistán se ha producido una escalada militar y la guerra se ha extendido a Pakistán, lo que es un gigantesco error porque está desestabilizando este país y creando más terrorismo. En Afganistán y Pakistán la situación ha empeorado. Un dato: con Obama ha habido más ataques de aviones no tripulados en Pakistán, que están matando a cientos de personas, que en los ocho años de su antecesor. El mismo día que Obama lamentaba cariacontecido la muerte de una mujer en las manifestaciones de Teherán, sus aviones acababan con sesenta personas, la mayoría mujeres y niños de una aldea paquistaní. Nadie lloró por ellos. -EE.UU. y la UE han apoyado a Ben Alí y a Mubarak durante muchos años. Parecen haberse dado cuenta ahora de que eran dos dictadores impresentables. -Lo que estamos viendo es una lucha de estos pueblos por la independencia nacional y la democracia. Hasta el último momento la Administración estadounidense estuvo vacilando, no sabía qué hacer en absoluto, pero cuando vio que había seis millones de egipcios en las calles decidió que se fuera Mubarak y autorizó su derrocamiento, pero no querían perderlo. Angela Merkel lo defendió públicamente, Hillary Clinton dijo que era un amigo leal, como de la familia, y tenía razón. Su caída ha sido un gran golpe para EE.UU., que lo apoyó durante 30 años, aunque trata de aparentar que está muy feliz. Israel presume de ser la única democracia en la zona, pero cuando Egipto se ha querido convertir en una ha pedido por favor a EE.UU. que Mubarak se quedara. Una semana antes de que cayera el tirano Ben Alí, Sarkozy le ofreció sus tropas. -¿Cree que Estados Unidos está controlando el proceso de transición en Egipto? -El jefe del Consejo Militar, mariscal Mohamed Huseín Tantawi es un agente de EE.UU. que ha trabajado para el Pentágono durante los últimos 20 años. EE.UU. paga al Ejército egipcio, que está a cargo del país. Hay un largo camino por delante. -¿Puede repetirse el escenario iraní tras la caída del «sha»? ¿Los Hermanos Musulmanes son una amenaza real? -No creo en absoluto que los Hermanos Musulmanes sean un problema real para EE.UU., porque ha trabajado con los islamistas durante muchos años y Turquía está gobernada por un partido islamista y es miembro de la OTAN. La política de los Hermanos Musulmanes no es tan distinta. Los utilizan para generar miedo. La comparación con Irán es absurda completamente, lo hacen para justificar las dictaduras. Arabia Saudí es mucho peor que Irán y nadie dice que es una amenaza porque trabaja con EE.UU. e Israel. -¿Lo más probable es entonces una salida a la turca o a la paquistaní, con civiles en el poder tutelados por los militares? -Eso es lo que quieren los estadounidenses, no cabe duda, pero un movimiento de masas que ha conseguido echar a un dictador genera conciencia política y hace que el pueblo se sienta que puede con todo. Si el Ejército intenta hacer lo que quieren los americanos, pueden suceder más cosas. La revolución en Egipto está sin terminar. Los egipcios quieren cambios de verdad. -¿Caerán más piezas en el dominó del mundo árabe? -A menos que los regímenes del Yemen, Argelia, Jordania o Bahréin cambien desde arriba, habrá revueltas. Cuando estuve en el Yemen el año pasado muchos me decían que odiaban ese régimen de asesinos y torturadores. -¿Puede haber un cambio a la egipcia en Irán? -Para que ocurra esto tendría que haber una ruptura muy fuerte dentro del régimen clerical. Incluso los opositores como Musavi no pretenden cambiar el sistema, quieren conservar su naturaleza religiosa. Pero yo tengo la esperanza de que los jóvenes iraníes rompan el poder clerical, aunque incluso en la última oleada de manifestaciones contra Ahmadineyad hace año y medio la gente que se oponía a él gritaba Alá es grande. Además, los iraníes tienen un fuerte sentimiento nacionalista y no quieren que los americanos los controlen. tariq alí escritor y activista político anglopaquistaní «La revolución en Egipto está sin terminar, la gente quiere cambios de verdad» «El jefe del Consejo Militar, mariscal Tantawi, es un agente de Estados Unidos»