Otro régimen que se hunde

INTERNACIONAL

Los peores presagios se cumplieron ayer en Libia. Caos, saqueos, confusión, y muertos, muchos muertos. El régimen se hunde y el neurótico coronel Gadafi quiere morir matando pese a que sus pasos predicen que acabará, como sus ex vecinos, tomando las aguas en algún balneario del mar Rojo. O asesinado por su propio Ejército, si se cumple la fatua lanzada por el clérigo suní Yusuf al Qardawi, que hace unos días hablaba de concordia en la plaza Tahrir. Gadafi tiene difícil seguir en el poder cuando parte del país está fuera de su control, se multiplican las deserciones y, este es el golpe más duro, los más importantes líderes tribales -entre ellos el mayor del país, Warfla- se pasan a las filas opositoras. Pero sobre todo porque nadie puede quedar impune tras masacrar a su pueblo.