Comienza la reconstrucción

jairo mejía TOKIO / EFE

INTERNACIONAL

La ayuda empieza a llegar a los refugiados, que ya están al límite

20 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las autoridades japonesas iniciaron ayer las primeras obras para reubicar a los cientos de miles de evacuados, muchos de los que sufren aún falta de servicios básicos. Los supervivientes se enfrentan ahora al reto de una nueva vida, ya que muchos de los que se han quedado en la calle deberán abandonar su tierra, después de que el poderoso tsunami del 11 de marzo destrozara 14.425 casas. Y no saben la fecha en la que podrá regresar.

Los expertos ya han advertido del daño emocional que tendrán en los supervivientes las escenas dantescas vividas tras el terremoto, la pérdida de seres queridos, la escasez y el éxodo al que se han visto obligados.

Pueblos enteros como Futaba, a espaldas de la peligrosa central nuclear de Fukushima Daiichi, han quedado vacíos. Toda la población está desplazada y sus alcaldías están errantes, una condición de nómadas que, según dicen, no les impedirá funcionar para garantizar los intereses de la comunidad.

La tragedia humana del mayor desastre natural de Japón desde la posguerra sigue siendo una prioridad. Poco a poco, los esfuerzos de los equipos de salvamento y el Ejército para acabar con la escasez en la zonas más remotas comienzan a surtir efecto con la puesta en marcha de un plan para distribuir combustible y material de primera necesidad.

También la ayuda humanitaria comienza a llegar a Japón de países de todo el mundo, mientras algunos refugiados continúan lanzando mensajes de que están al límite.