El fotógrafo asturiano Manuel Varela de Seijas Bravo -conocido profesionalmente como Manu Brabo- y otros tres reporteros gráficos -los estadounidenses James Fowley y Claire Morgane, y el sudafricano Anton el Harmmel- están en poder de las fuerzas gadafistas desde el martes y desde entonces no se tiene noticias de ellos.
Ese día, el vehículo en el que viajaban quedó atrapado entre las líneas de las tropas leales al dictador en la carretera que une Brega con Ajdabiya. El asesor de seguridad del diario The New York Times, que viajaba en otro vehículo, aseguró que vio cómo tropas gadafistas detuvieron a los cuatro reporteros, quemaron su vehículo y se los llevaron.
Un portavoz de Human Rights Watch indicó que está organización se ha puesto en contacto con representantes del régimen, así como con Seif al Islam, para que los informadores sean puestos en libertad.
El padre del fotógrafo sigue «con gran preocupación» lo que le pueda haber pasado. «Ya estábamos preocupados, pero podíamos contactar con él todos los días, pero ahora, en estas historias siempre te imaginas lo peor», dijo desde su domicilio en Gijón, donde nació en 1981 Manu Brabo. Desde hace un mes, el fotógrafo independiente se encontraba en Libia colaborando con la agencia europea de fotografía Epa, cuyas fotos distribuye en España y América la agencia Efe.