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Dilma Rousseff afronta su primera crisis al perder a su número dos por corrupción

diana renée BRASILIA / DPA

INTERNACIONAL

La oposición pide que se investigue al exministro de la Presidencia, que dimitió

09 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La senadora Gleisi Hoffmann, una abogada de 45 años que asumió este año su primer mandato legislativo, tendrá a partir de hoy la dura misión de coordinar el gabinete de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y al mismo tiempo superar la crisis en las relaciones del Gobierno con sus aliados en el Congreso.

Hoffmann fue nombrada ministra jefa del Gabinete Civil de la Presidencia en sustitución de Antonio Palocci, quien renunció casi un mes después de que se revelara que su patrimonio aumentó veinte veces entre el 2006 y el 2010, período en que fue diputado federal y coordinó la campaña electoral de Rousseff. La salida de Palocci fue la fórmula hallada por el Gobierno para superar la crisis, que estalló solo cinco meses después de la investidura de Rousseff, y que en las últimas semanas paralizó las votaciones en el Congreso.

Según el líder del Ejecutivo en la Cámara baja, pese a que la propia Fiscalía aseguró que no hay indicios de actos ilícitos en el enriquecimiento de Palocci, este optó por renunciar.

La oposición insiste en que el aumento del patrimonio de Palocci debe ser investigado.

Dudas sobre Hoffmann

Políticos de varios partidos expresaron dudas sobre la habilidad de Hoffmann para negociar con el Congreso, ya que se dedicó siempre a funciones administrativas.

Hoffmann, casada con el ministro de Comunicaciones, dejó claro que las negociaciones políticas no forman parte de las prioridades de su trabajo. «La presidenta Dilma quiere del Gabinete Civil una acción de gestión, de seguimiento de los proyectos de Gobierno, y es eso lo que pretendo hacer», expresó.

Según el diputado Chico Alencar, del opositor Partido Socialismo y Libertad, el nombramiento de Hoffmann deja dudas sobre el futuro de la relación entre el Gobierno y el Congreso: «La senadora no tiene experiencia en política nacional».

El politólogo David Fleischer, sin embargo, opinó que el cambio abre el camino a una mejora del diálogo con los partidos de la heterogénea coalición en el Congreso. «Esta es una oportunidad para que la presidenta reforme su relación con el Congreso», dijo.

Algunos analistas interpretan el nombramiento de Hoffmann como una «estrategia inteligente» para reanudar el diálogo con sus aliados después de la derrota sufrida por Rousseff en una votación en la Cámara baja, el mes pasado. Otros creen que responde a una decisión personal de Rousseff, lo que revelaría que está despegando de la influencia de Lula da Silva.