También acudirá su hijo, responsable del grupo en el Reino Unido
15 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Por segunda vez en 24 horas, Rupert Murdoch, dueño y director general de News Corporation, cedió a la presión política con la que ha tenido que cargar desde que se conoció la magnitud del escándalo de las escuchas ilegales y sobornos a policías por parte de varios periódicos británicos de su propiedad.
Si el miércoles se veía obligado a retirar su oferta por el total del canal de televisión BSkyB, ayer aceptaba comparecer ante la Comisión de Cultura de los Comunes junto a su hijo James, encargado de la división británica del negocio, y de la directora general de News International, Rebekah Brooks.
«Estamos redactando la carta de aceptación de la invitación cursada para que comparezcan ante el comité el martes», indicó por la tarde un portavoz de News Corporation. Pero la invitación estaba a punto de convertirse en una citación formal después de que los Murdoch mostraran su negativa a personarse ante el comité presidido por John Whittingdale, ya que no encajaba en sus agendas de trabajo.
En su decisión de aceptar ha pesado la recomendación pública cursada por el primer ministro, David Cameron, para que así lo hagan, y del viceprimer ministro, Nick Clegg, quien ayer indicó que «si tienen una pizca del sentido de la responsabilidad por su posición de poder, deberían venir y explicarse ante un comité».
Mientras continúa la presión política sobre el magnate de la prensa, de manera paralela continúa la presión policial sobre sus empleados. Ayer, Scotland Yard anunciaba la novena detención por el escándalo de las escuchas ilegales. Se trata de Neil Wallis, antiguo subdirector del tabloide desaparecido, News of the World, que fue detenido en su casa del oeste de Londres.
Wallis empezó a colaborar con el dominical en el 2003, al lado del entonces director Andy Coulson. Fue nombrado director ejecutivo en el 2007, hasta que en el 2009 abandonó el grupo News International. Según informaba ayer The Guardian, Wallis trabajó como asesor del comisionado de la policía, sir Paul Stephenson, y de su asistente, John Yates, entre octubre del 2009 y septiembre del 2010, tiempo en el que Scotland Yard indicó que no había necesidad de investigar las escuchas telefónicas, una decisión adoptada por Yates.
Por otro lado, la policía advirtió a los familiares del brasileño Jean Charles Menezes, confundido en el 2005 por un terrorista y acribillado a tiros en el metro de Londres, que podían haber sido víctimas de las escuchas ilegales practicadas por periodistas de News of the World. El número de teléfono de Alex Pereira, primo de Menezes, apareció en un listado de números telefónicos en poder de Glen Mulcaire, el detective privado que efectuaba los pinchazos por requerimiento de periodistas del tabloide.
Familiares de Menezes mostraron su dolor por haber podido ser víctimas de las escuchas.