El PS francés dispuesto a reformar la Constitución pero no antes de 2012

EFE

INTERNACIONAL

Votarla ahora -argumentó- «sería totalmente inmoral» porque sólo serviría para que Sarkozy, «que ha tirado el dinero por la ventana», pueda aparecer «como un buen gestor.

04 sep 2011 . Actualizado a las 22:27 h.

Dos de los principales líderes del Partido Socialista francés (PS) puntualizaron hoy que sólo se oponen a que la reforma de la Constitución para integrar la estabilidad presupuestaria se haga antes de las elecciones presidenciales de 2012, y se mostraron dispuestos a hacerlo después si ganan.

François Hollande, que aparece como favorito en las primarias socialistas para ser el candidato del partido en las presidenciales, recordó que la propuesta de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente francés, Nicolas Sarkozy, para que todos los países del euro adopten esa «regla de oro» prevé como plazo de aquí al verano de 2012.

En una entrevista a la cadena de televisión «LCI», Hollande explicó que eso da margen para que la reforma constitucional en Francia la haga quien salga de los comicios de la próxima primavera, en los que él espera ser elegido como nuevo jefe del Estado.

No quiso responder directamente a si él sacará adelante esa reforma en caso de llegar a la presidencia, pero insistió en que los franceses con su voto «elegirán la trayectoria» y escogerán «la regla» para hacer frente al problema de la deuda.

Y precisó que, por su parte, su compromiso es que el déficit público deberá limitarse en 2013 al 3 % del Producto Interior Bruto y disminuir en los ejercicios posteriores.

Preguntado sobre la oposición del PS de adoptar ahora la reforma constitucional sobre las finanzas públicas, como se está haciendo en España, Hollande respondió que las condiciones económicas en uno y otro país no son las mismas.

En Francia «no estamos en la obligación de votar ahora la regla de oro», indicó.

La que fue candidata socialista en las presidenciales de 2007, Ségolène Royal, que pretende volver a serlo en 2012, fue más contundente en otra entrevista, televisada por la cadena «BFM TV», y anunció que en caso de ganar los comicios haría esa reforma constitucional «al comienzo del mandato».

«La regla de oro se integrará en la Constitución en 2012», señaló Royal, que sin embargo se mostró tajantemente en contra de adoptarla ahora, como pretende Sarkozy.

Votarla ahora -argumentó- «sería totalmente inmoral» porque sólo serviría para que Sarkozy, «que ha tirado el dinero por la ventana», pueda aparecer «como un buen gestor».

En lugar de eso, reclamó al actual presidente que modifique su política impositiva, en primer lugar que suprima el «escudo fiscal» que limita el volumen total de impuestos al 50 % de los ingresos, y que imponga nuevas tasas a los ricos.

Horas antes, el primer ministro conservador, François Fillon, había reprochado a los socialistas de su país que no actúen como sus correligionarios españoles, que han votado la reforma constitucional para instituir la regla del equilibrio presupuestario.

«¿Por qué los socialistas franceses son incapaces de hacer lo que han hecho los socialistas españoles?», se preguntó Fillon en alusión al consenso entre los dos grandes partidos de España, el PSOE y el PP, para reformar la Constitución adoptando la propuesta lanzada conjuntamente por Sarkozy y Merkel.