El centroizquierda gobernará en Dinamarca dirigido por una mujer

anxo lamela COPENHAGUE / EFE

INTERNACIONAL

La oposición acaba con diez años de liberales y conservadores en el poder

16 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El centroizquierda logró ayer un triunfo en las elecciones generales en Dinamarca que acaba con una década en el poder de la derecha y sitúa por primera vez en la historia del país a una mujer al frente del Gobierno, la socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt.

La oposición obtuvo el 50,5 % de los votos y 89 escaños frente al 48,7 %y los 86 escaños del bloque gubernamental, escrutado el 81 %. Con este resultado, el centroizquierda se quedaría a un escaño de los 90 que marcan la mayoría en el Parlamento danés, que no obstante alcanzaría recurriendo a alguno de los cuatro diputados que se reparten los territorios autónomos de Groenlandia y las islas Feroe.

Tres de los cuatro partidos autonómicos que parten como claros favoritos y anunciaron que apoyarán a Thorning-Schmidt.

Aunque los socialdemócratas recuperan el poder después de diez años, lo hacen en una situación precaria. El Partido Liberal del primer ministro, Lars Løkke Rasmussen, se perfila como ganador con una ligera ventaja por delante de los socialdemócratas, que además podrían empeorar por unas décimas el resultado de hace cuatro años y convertirlo en el peor en un siglo.

El triunfo del centroizquierda se debe en buena medida al resultado de la coalición «rojiverde» Lista Única y al centrista Partido Radical Liberal.

Pero los «radicales» recuperan sobre todo su condición de «árbitro» que en la última década le había arrebatado el ultraderechista Partido Popular Danés, que desde el 2001 ha impuesto su férrea línea en inmigración a cambio de garantizar la mayoría absoluta del Gobierno liberalconservador. Ahora, el asunto fue relegado en la campaña por la crisis económica.

Thorning-Schmidt deberá hilar fino para poder conciliar las diferencias en el centroizquierda, sobre todo en política económica y de inmigración.

A pesar de ceder el poder, los liberales obtienen un resultado mucho mejor de lo que indicaban las encuestas hace unas semanas, además de mantener su condición de partido más votado. Peor parado sale su socio, el Partido Conservador, que ve reducido a la mitad su apoyo y queda igualado a la Alianza Liberal. Pero el gran perdedor es el Partido Popular Danés, no solo porque baja en votos, pese a seguir siendo la tercera fuerza, sino porque pierde toda la influencia que le había permitido convertirse en la «reina» de la política danesa.