Sarkozy le dijo a Obama que está harto de las mentiras de Netanyahu
INTERNACIONAL
Un error técnico permitió oír una conversación privada durante el G-20
09 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un error inexcusable de los técnicos del Elíseo permitió que una conversación privada entre Nicolas Sarkozy y Barack Obama llegara hasta los periodistas durante la pasada cumbre del G-20 en Cannes. La fuga de sonido resulta especialmente embarazosa para los presidentes de Francia y Estados Unidos, que en ese momento hablaban del conflicto en Oriente Medio.
Lejos del lenguaje diplomático, Obama se quejaba del apoyo francés a la admisión de Palestina en la Unesco cuando Sarkozy se lanzó contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu: «No puedo ni verlo, es un mentiroso». «Tú estás harto de él, pero yo tengo que tratar con él todos los días», le respondió el presidente estadounidense, para pedir a continuación a su interlocutor que contribuya a calmar los ímpetus palestinos en su intento de ingresar en los organismos internacionales dependientes de la ONU como la FAO. Obama enfatizó entonces que su país aporta el 25 % de los recursos de las Naciones Unidas en lo que uno de los periodistas presentes califica de «amenaza velada».
Los medios informativos solo tuvieron que conectar sus cascos a los distribuidores de sonido que el Elíseo repartió para asistir en directo a esta reunión a puerta cerrada. El objetivo era facilitarles el sonido de la rueda de prensa conjunta prevista a continuación, pero la conexión ya estaba hecha. De nada sirvió que se aplazara la distribución de cascos. Un técnico radiofónico conectó los suyos antes de tiempo y enseguida se corrió la voz. Lo explosivo de la conversación entre los dos presidentes provocó un malestar general entre los periodistas franceses, que fueron capaces de guardar el secreto durante cuatro días. Pesó también la solidaridad para con sus compañeros de los servicios de prensa que habían metido la pata hasta que el asunto se difundió vía Internet, a través del blog del enviado especial de Le Monde y del sitio Arrêt sur Images.
Los líderes implicados no han hecho comentarios.