Aprender de los errores

INTERNACIONAL

20 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las bárbaras imágenes del brutal linchamiento de Muamar el Gadafi a manos de los combatientes no se repitieron. Los nuevos gobernantes libios parecen haber aprendido de sus errores y esta vez tuvieron cuidado de que Saif al Islam acabara con sus huesos en una cárcel de Zintan, pero sano y salvo.

Pese a la orden de arresto contra él dictada por el Tribunal Penal Internacional, parece poco probable que termine en el banquillo de su sede en La Haya. Permitir que el hijo de Gadafi salga de Libia sería una medida muy impopular y el Gobierno interino no parece dispuesto a ello. Así que el tribunal ya está trabajando para tratar de asegurar un juicio justo en Libia, aunque para Saif al Islam podría significar la pena de muerte. Algo que no habría sucedido si su padre hubiera permitido que Libia fuera uno de los países signatarios del TPI, donde la pena máxima es cadena perpetua.