16 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Jacques Chirac no irá a la cárcel porque «no se enriqueció personalmente», pero también por sus 79 años y un estado de salud que empeora progresivamente. El tribunal ha tenido en cuenta el alzhéimer que sufre el expresidente, prácticamente encerrado en su domicilio durante los últimos meses. Cuando sale no habla para evitar meteduras de pata sonadas, como cuando apoyó públicamente al candidato socialista o no reconocer a quienes hace tan solo cinco años eran sus colaboradores. «No tengo las fuerzas necesarias para continuar», reconoció ayer.