Romney y Gingrich centran su duelo en sus ingresos e impuestos
INTERNACIONAL
El multimillonario paga hasta un 20 % menos que un ciudadano medio
25 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La reñida carrera de las primarias republicanas ha obligado a los dos principales candidatos, Mitt Romney y Newt Gingrich, a mostrar parte de sus estados financieros. Ayer, Romney, exgobernador de Massachusetts, hizo públicas sus declaraciones de impuestos del 2010 y 2011, y unas horas antes, Gingrich había mostrado uno de sus contratos con la empresa de hipotecas Freddie Mac, implicada en la crisis del 2008.
El mormón Romney es uno de los candidatos más ricos que han optado a la presidencia de EE.UU.. Su fortuna es de entre 146 millones y 190 millones de euros. Y aún así, la tasa de impuestos que paga es un 20 % más baja que la del americano medio. En el 2010 declaró unas ganancias de 16 millones de euros, por los que pagó un 13,9 % de tasas. El estadounidense medio paga entre un 23 % y un 35 % en impuestos sobre su salario. La tasa que paga Romney es tan baja porque sus ganancias son de capital, que tiene un porcentaje impositivo mucho menor que las rentas del trabajo.
Gingrich, por su parte, hizo público uno de los contratos que firmó en el 2006 con la empresa de hipotecas Freddie Mac por el que habría cobrado 19.000 euros al mes por servicios de asesoría. El propio Gingrich aclaró que su trabajo consistió en «consejos estratégicos basados en el conocimiento de la historia, también de la de Washington».
Así, Gingrich pretendía rechazar las acusaciones de Romney de que tras dejar la Cámara de Representantes se convirtió en un experto en gestionar influencias políticas a cambio de dinero. En cualquier caso, ese es solo uno de los contratos con Freddie Mac, pues en total cobró más de 1,23 millones de euros. Los otros contratos no se han hecho públicos porque, según una portavoz, no los encuentran.
Misiones encubiertas en Cuba
Gingrich y Romney, junto a Rick Santorum y Ron Paul, se enfrentaron el lunes en el primer debate previo a la votación del día 31 en Florida. Y en un estado como ese, con una elevada población hispana, la inmigración fue uno de los temas preferentes. Ambos descartaron una amnistía para los inmigrantes sin visado. Gingrich aseguró que no permitirá «cuatro años más de la dictadura de los hermanos Castro» en Cuba. Y defendió que para ello se use cualquier medio, incluidas operaciones encubiertas.
Las encuestas sobre intención de voto reflejan que en dos días Gingrich ha dejado en nada la diferencia de 20 puntos que le llevaba Romney.
Los analistas coinciden en que si Romney fracasa en Florida puede haber perdido las posibilidades de nominación. Algo que parece que asusta a la cúpula del Partido Republicano, que ve a Gingrich como un político poco fiable para competir con Obama. Justo lo contrario de lo que piensan los votantes próximos al Tea Party y los medios de comunicación más conservadores, como la cadena Fox o los medios de Rupert Murdoch, que apoyan al expresidente de la Cámara de Representantes.