Victoria ajustada sobre Sarkozy del socialista Hollande, que se garantiza el apoyo de la izquierda para la segunda vuelta, mientras la extrema derecha registra un notable ascenso
23 abr 2012 . Actualizado a las 18:51 h.El socialista François Hollande ganó ayer la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, ligeramente por encima del conservador Nicolas Sarkozy, según datos provisionales. La sorpresa de la jornada llegó de la mano de Marine Le Pen: la extrema derecha obtuvo un 18,17 % de los sufragios.
Hollande se presentó como «el candidato de la unidad por el cambio», el de «todos los franceses que quieren que el interés general se imponga a los privilegios». Quiere que esa unidad sea «lo más amplia posible» para poder así «pasar página» y «reorientar Europa hacia el camino del crecimiento y el empleo». El socialista se ha garantizado el apoyo del resto de las formaciones de izquierda y de los ecologistas para la segunda vuelta, que se celebrará dentro de dos semanas.
Nunca hasta ahora el Frente Nacional había conseguido semejantes resultados, ni siquiera en el 2002, cuando Jean Marie Le Pen -padre de Marine- pasó a la segunda vuelta. Los datos cayeron como un jarro de agua fría en la sede socialista de la calle Solferino, donde miles de militantes celebraban la victoria de Hollande. También en la plaza de Stalingrado, donde se reunían los partidarios del cuarto clasificado, un Jean-Luc Mélenchon, que llamó inmediatamente a la movilización para «liberar a Europa del yugo Merkel-Sarkozy».
El todavía presidente interpretó el voto de los franceses como «un voto de crisis, un síntoma del sufrimiento y las angustias» de sus compatriotas en tiempos de crisis y llamó a unirse en torno a su candidatura a «todos aquellos que quieran evitar que conozcamos la suerte de los nuestros vecinos europeos». Cree que puede ganar la segunda vuelta y para conseguirlo llama «a los franceses que anteponen el amor a la patria a cualquier otra consideración partidista». Y a pesar de no haber quedado primero, el ambiente era festivo en La Mutualité, la sala parisina donde se reunieron los militantes de la UMP para celebrar los resultados. Sarkozy propuso anoche tres debates públicos a Hollande ante la segunda vuelta, pero este rechazó el ofrecimiento.
Marine Le Pen salió triunfante ante un resultado que considera «solo el principio». El tercer puesto la sitúa como «la única oposición a la derecha liberal» y para ella «nada será como antes» porque ha conseguido «hacer explotar el monopolio de los partidos de la banca y el sistema».
Otro de los perdedores fue el centrista Bayrou. Se quedó por debajo de sus expectativas. En el 2007 no dio consignas de voto y ayer tampoco se pronunció, pero sí anunció su intención de asumir su responsabilidad e iniciar conversaciones con Hollande y Sarkozy.