David L. Kirp, catedrático de Berkeley que fue asesor en educación en la transición al actual Gobierno de Obama, ofreció una charla a universitarios sobre las próximas elecciones estadounidenses
08 may 2012 . Actualizado a las 07:02 h.¿Quién va a ser el próximo presidente de Estados Unidos? ¿Por qué es tan importante? Son las dos preguntas que planteó el catedrático de Políticas Públicas de Berkeley David L. Kirp a los universitarios pontevedreses, invitado por el Área de Ciencia Política y de la Administración de la Universidade de Vigo. «Si supiera la respuesta -cuenta en perfecto castellano, mientras toma un café y agua con gas- no estaría aquí. Ganaría mucho, mucho dinero. Porque hay cantidad de personas que quieren saber la respuesta exacta a esta pregunta. Lo que sé es que hay un margen muy ajustado, y es complicado porque hay un voto diferente en cada estado. Hay que ver lo que ocurre en Florida, Ohio, Míchigan... Hay estados especiales cuando hay elecciones».
Pero como «en todas partes del mundo», subraya que la respuesta estará en la economía. «Ahora no es buena -afirma-. Si de aquí al otoño es peor, se agrava la economía, pienso que Mitt Romney ganará, y si mejora, es una ventaja para Obama». Establece un paralelismo económico con la victoria de Hollande en Francia. «Su victoria significa que el cambio viene -dice-. Creo que es normal, cuando hay un candidato que no es muy popular y también hay problemas económicos. Aquí también la victoria ha sido muy ajustada, por un 51 %». En el caso de Grecia, advierte que «es un país en una situación muy peligrosa».
Y sobre el por qué es importante el futuro presidencial, hace hincapié en «las grandes diferencias en las políticas de los candidatos». «Los republicanos prefieren mercado, mercado, mercado, sin ayuda -afirma-. La excepción es la ayuda para los más ricos. Para los demócratas es importante que exista una red de seguridad, pero para los republicanos el problema es si hay esa red. Si hay apoyo social, los ciudadanos se volverán muy dependientes del Gobierno». Admite cierto desencanto con Obama: «El sistema norteamericano no es como el parlamentario. Es un Gobierno intencionalmente dividido en tres partes, los jueces, el Congreso y el presidente. Y el Gobierno de Obama dejó casi de funcionar porque los republicanos no aprobaron que se aumentara el techo de la deuda».
Durante la etapa de transición del anterior Gobierno de Bush al de Obama, Kirp formó parte del equipo de la transmisión de poderes. Su especialidad es la educación y sus ideas están plasmadas en su libro Kids First, en el que destaca la importancia de la etapa preescolar en la transformación educativa. «Yo trabajé en la educación preescolar y sobre las escuelas-comunidades -explica-. La idea es que la escuela no esté solo abierta de 9 a 3 durante 180 días, sino todo el año seis días a la semana, temprano por la mañana y hasta la tarde, con actividades para los alumnos y también para los padres. Creo que ahora ha habido progresos con el preescolar, se han llevado a cabo propuestas, y hay un apoyo especial para los estados que dicen que quieren crecer en provisión de educación con preescolares, para los que hay dólares de Washington».
Confiesa no estar al día del sistema educativo en nuestro país, a pesar de que últimamente, los diarios norteamericanos le están prestando especial atención a la crisis española: «Supongo que es difícil para las universidades; y es importante mantenerlas, porque es el futuro del país».
Afirma que en Estados Unidos, los recortes en los apoyos de los estados significan «que los estudiantes deben pagar mucho más». En la pública de Berkeley, por ejemplo, la matrícula anual para alumnos de California asciende a 12.000 dólares. Si son de fuera, 20.000. Y si es privada, hablamos de 40.000 a 50.000. «Las deudas de los estudiantes son más altas que las de las tarjetas de crédito», asegura.
EN Facultade de Ciencias Sociais (Pontevedra) UN Lunes DE 12.00 a 13.00 horas