Alepo, el infierno de la guerra

W. Hamzah / G. Mayer BEIRUT, DAMASCO / DPA, AFP

INTERNACIONAL

Bachar al Asad arenga a sus tropas y afirma que libran una «batalla crucial» contra los opositores de la que depende el destino de Siria

02 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Alepo es una ciudad fantasma: quien no ha huido está atrapado en una trampa mortal. Casi nadie se atreve a salir a la calle. Y ya comienza a escasear el pan. Con motivo del 67 aniversario de la fundación de la Fuerzas Armadas sirias, el presidente Bachar al Asad arengó a sus tropas y proclamó que libran una «batalla crucial» contra los rebeldes centrada desde hace una semana en Alepo, capital económica, y por primera vez ayer en barrios cristianos de Damasco, favorables al régimen.

«El Ejército libra una batalla heroica (...) y crucial (...) de la que depende el destino de nuestro pueblo y de nuestra nación, porque el enemigo se encuentra entre nosotros utilizando agentes internos», afirmó Al Asad.

Los medios que han logrado entrar en Alepo muestran calles vacías y edificios destruidos o dañados. Las fachadas están llenas de agujeros, producidos por misiles y granadas. Ante la intensidad de los combates y los actos de venganza, los habitantes deben calibrar qué pesa más si el infierno de Alepo o los peligros de la huida.

Unas 200.000 personas han huido, según calcula el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). La mayoría se marchó a casa de familiares de otras regiones, pero otros cruzaron la frontera de Turquía, el Líbano o Jordania. Los cooperantes de Acnur no pueden precisar aún cuántos civiles continúan en la ciudad. Cuando se ve gente en las calles, están haciendo cola para comprar pan. «El régimen nos ha cortado la electricidad y no permite la entrada de productos», afirma el activista Walid Salahedin por teléfono. La gasolina y el gas son inaccesibles para los civiles. Los observadores de la ONU afirmaron ayer que el Ejército regular ha usado cazas para castigar Alepo y que los rebeldes cuentan con tanques y armamento pesado.

Barrios cristianos

Los opositores confirmaron «combates inéditos» en los barrios cristianos de Bab Tuma y Bab Sharqi, en Damasco, donde hasta ahora los rebeldes no habían logrado entrar. Otros barrios de la capital ya habían sido escenario de violentos combates, pero el Ejército los reconquistó el pasado 23 de julio.