La economía centra su programa

La Voz

INTERNACIONAL

26 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El discurso de aceptación de la nominación como candidato republicano es el acto central de la convención, y será retransmitido en directo por las principales cadenas de televisión. Es el momento en que Romney dará las claves de su programa electoral, centrado en la economía. Estas son las principales directrices de sus planes políticos:

Impuestos

Rebajas como Bush. Muy conservador en materia fiscal, Romney es un ferviente defensor de los impuestos bajos. Es seguro que si gana mantendrá todas las rebajas que aprobó George W. Bush. Incluso las que favorecen a los más ricos y a las que Obama se opone. Continuará también con las ayudas públicas al sector energético, como las del petróleo y el gas, que también Obama ha luchado por eliminar.

Aborto

Contrario. En esta cuestión ha necesitado ser muy claro a causa de las declaraciones del congresista Todd Akin sobre las «violaciones legítimas». Romney ha asegurado que apoya el aborto en caso de violación, de incesto y cuando peligra la vida de la madre. Como presidente no podría prohibir el resto de abortos, pero sí puede maniobrar para dificultar su subvención con fondos públicos.

Reforma sanitaria

Derogación. Romney ha declarado que derogaría la reforma sanitaria aprobada por Obama. Y eso a pesar de que cuando fue gobernador de Massachusetts aprobó una ley sanitaria muy similar. Pero la necesidad de obtener el apoyo de los millones de votantes descontentos con dicha ley le ha llevado a incluirlo en su programa.

Inmigración

No a la reforma. Se opone a una reforma migratoria. Es partidario de lo que denomina autodeportación y que explica como ponerles las cosas tan difíciles a los inmigrantes ilegales sobre todo a la hora de obtener empleo que no tengan más opción que regresar a sus países.

Política exterior

A favor de un ataque a Irán. Hasta el momento no ha sido muy explícito en su línea a seguir en política exterior -su gira internacional fue un fracaso-, pero sí ha declarado que cree que EE.UU. debe ocupar un lugar de liderazgo mundial más importante que el que ocupa ahora y que apoyaría a Israel si este país decide lanzar un ataque «preventivo» contra Irán.