Clooney se desmarca del caso Ruby

La Voz

INTERNACIONAL

A la amarga sentencia de ayer Silvio Berlusconi podría añadir en diciembre una nueva condena en primer grado por el caso Ruby, en el que está acusado de incitación a la prostitución de menores y abuso de poder. Las audiencias se están realizando según el calendario previsto por el Tribunal de Milán y los plazos de prescripción son aún muy lejanos, por lo que esta vez se podría llegar a una sentencia definitiva.

Entre los numerosos testigos citados por la defensa se encuentran el actor George Clooney y su entonces novia, la presentadora italiana Elisabetta Canalis, que ayer no acudieron a testificar. El actor no contestó a la convocatoria que el tribunal envió a su residencia del lago de Como mientras Canalis alegó no poder abandonar Estados Unidos donde ahora reside, al estar renovando los documentos y no poder viajar a Italia.

La marroquí Karima El Mahroug, más conocida como Ruby, afirmó haberlos visto en una de las muchas cenas organizadas por el millonario político en sus residencias. Clooney siempre ha admitido que acudió en 2011 a Palacio Grazioli en Roma, para presentar a Berlusconi su campaña de ayuda a Darfur. El actor calificó la velada como «sorprendente».