Mitt Romney retomó ayer la campaña electoral a seis días de las elecciones y lo hizo en Florida, donde la mayoría de las encuestas le dan una ligera ventaja sobre Obama. En un acto electoral en Tampa nombró solo una vez al huracán para recordar a la víctimas y valorar la ejemplar unidad de los estadounidenses ante «circunstancias como esta». Un espíritu que pidió que siguiera de cara a las elecciones del 6 de noviembre y prometió que si gana impulsará reformas capaces de unir también a la ciudadanía.
La mayor parte de su intervención estuvo dedicada a repasar los retos económicos que afronta el país. El candidato contó con el apoyo del exgobernador de Florida Jeb Bush y el senador Marco Rubio, así como del candidato al Senado Connie Mack IV.