Corea del Norte no cede a la presión y sigue con el plan de lanzar un cohete

Esperanza Calvo PEKÍN / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Ya instaló la primera fase del misil de largo alcance en el centro de Sohae

04 dic 2012 . Actualizado a las 06:52 h.

Corea del Norte ha comenzado ya a prepararse para el lanzamiento de un cohete de largo alcance entre el 10 y el 22 de diciembre, tal y como anunció el sábado la agencia de noticias oficial KCNA. De los preparativos se sabe por sus vecinos del sur, quienes mejor les conocen tras 59 años de tensiones. Seúl ha confirmado que los norcoreanos ya han instalado la primera fase del cohete en la plataforma del centro espacial de Sohae, en la costa oeste del país.

Por experiencias anteriores se sabe que tardarán aproximadamente una semana en terminar de ensamblarlo y en llenarlo de combustible. En ese momento, todo estará listo para que Corea del Norte intente redimirse de sus anteriores fracasos y poner en órbita lo que para ellos es solo un satélite de observación que representa los avances en investigación espacial con fines pacíficos.

Sin embargo, para sus vecinos y para gran parte de la comunidad internacional, incluidos Rusia y China, el lanzamiento camufla la prueba de un misil de largo alcance, que es lo que realmente transportaría al satélite, en clara violación de las resoluciones 1718 y 1874 de la ONU. La tecnología necesaria para poner el satélite en órbita sería la misma que la que utilizan los misiles de largo alcance que pueden transportar, por ejemplo, una cabeza nuclear.

Corea del Norte se juega mucho más que perder de nuevo el artefacto, tal y como ocurrió el pasado mes de abril cuando cayó en las aguas del Mar Amarillo poco después del despegue. Aunque el comunicado de la agencia norcoreana afirma que «han mejorado el rendimiento y la precisión tanto del cohete lanzadera como del satélite», que supuestamente porta, un nuevo revés supondría un gran golpe para el recién estrenado liderazgo del joven Kim Jong Un. También afearía el aniversario de la muerte de su padre, Jim Jong Il, fallecido el 17 de diciembre de 2011, y que se esgrime como una de las causas del lanzamiento. Demasiados bochornos para tan corto período de tiempo.

El anterior lanzamiento, el del pasado abril, pretendía conmemorar el centenario del nacimiento de su abuelo Kim Il Sung, con cientos de periodistas extranjeros invitados para los fastos en Pyongyang que presenciaron el fracaso desde primera línea.

Aunque Corea del Norte asegura que «se ha elegido una trayectoria de vuelo segura para que las partes del cohete portador no afecten a países vecinos», lo cierto es que Japón ya ha comenzado a desplegar misiles Patriot tierra-aire en previsión de lo que pueda ocurrir. Como gesto de represalia, Tokio también ha anunciado el cese inmediato de las conversaciones con Corea del Norte que iban a tener lugar esta semana en Pekín.