El primer ministro confía en que la prensa corrija sus propios errores sin necesidad de una legislación específica
05 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El primer ministro británico, David Cameron, se reunió ayer en Downing Street con prácticamente todos los representantes de la prensa del país para exigirles un acuerdo que materialice las exigencias del informe Leveson. Pese a que la oposición y gran parte de la opinión pública respaldan al juez y reclaman una ley que evite más abusos, el primer ministro confía en que la prensa corrija sus errores sin necesidad de legislar.
Cameron advirtió a los medios que «trabajan a contrarreloj» y les dio hasta al jueves para presentar los primeros avances hacia la creación de un organismo independiente que regule la práctica periodística y evite más casos como el del tabloide News of the World.
«Les he dicho que deben actuar rápido y crear un órgano independiente», declaró Cameron. Entre las medidas propuestas por el juez Leveson figuran multas de más de un millón de euros a periodistas, investigación a fondo de las protestas emitidas por los ciudadanos, disculpas formales en páginas claves de los periódicos y un riguroso sistema regulatorio.
La prensa sensacionalista, con The Sun y Daily Mirror a la cabeza, ha aplaudido la postura del primer ministro. Asimismo, los conservadores The Times y Daily Telegraph aseguran que una ley podría coartar la libertad de expresión. Si bien el Financial Times y el Independent apuntan discretamente a los peligros de legislar, The Guardian es el único de los grandes rotativos que cree que la idea del juez de crear un organismo respaldado por la ley no es descabellada. «El hecho de que ahora nos amenacen con una ley de prensa es solo culpa nuestra», reza el diario en referencia a los excesos de algunos sectores de la industria.
Cameron se juega mucho al confiarle a los periódicos la responsabilidad de autorregularse y no son pocos los que, como el líder de la oposición Ed Milliband, aseguran que un órgano de este tipo no debe estar dirigido por las mismas personas a las que se pretende investigar.