«Fue una pesadilla, aún tengo miedo»

G. r. argel / parís / dpa

INTERNACIONAL

19 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya sea en Washington, Londres, París, Tokio u Oslo, a los jefes de Gobierno los une una desagradable sensación de incertidumbre. Ninguno sabe qué está ocurriendo realmente en el desierto argelino. Estos son algunos de los testimonios de rehenes liberados

«Fue una pesadilla», cita en el diario francés Le Monde uno que no quiso dar su nombre. «Aún tengo mucho miedo», añadió el hombre nervioso, confundido. «Una situación terrible. Hubo muertos».

De la primera noche del secuestro hay relatos de lo que ocurría en una sala común de la planta de gas. «La noche fue muy dura. No teníamos nada para comer ni para beber. Todos lloraban y gritaban». Entre estos rehenes también había, al parecer, un estadounidense.

«No sé si ellos [los terroristas] lo reconocieron como estadounidense o si se asustaron cuando se movió. Dispararon contra el hombre y murió en el acto» , informó uno de los liberados a Le Monde.

Luego, por la mañana: «Explosiones, disparos, bombardeos y gritos de mujeres».

Alexandre Berceaux, uno de los empleados franceses de la planta, relató: «Había terroristas entre los muertos, extranjeros, locales». Él mismo se atrincheró en su cama, no muy lejos de los terroristas. «Me escondí casi 40 horas en mi habitación. Tenía algo para comer, algo para beber. Pero no sabía cuánto tardaría». Él cree que lo salvaron los militares argelinos.

Una noruega relató a la cadena NRK: «Mi marido llamó y dijo que había sido llevado a un lugar seguro. Pero no puedo estar contenta porque aún quedan muchos con destino incierto».