El presidente Napolitano descarta adelantar los plazos para formar Gobierno en Italia

MARÍA SIGNO ROMA / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Los primeros intentos por llegar a un acuerdo parecen agotados, ante la terca negativa de Grillo a dar su apoyo a un gabinete propuesto por Liugi Bersani o una eventual alianza con Berlusconi

06 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente Giorgio Napolitano está examinando todas las soluciones posibles para que en Italia se pueda formar Gobierno. Los primeros intentos por llegar a un acuerdo parecen agotados, ante la terca negativa de Beppe Grillo a dar su apoyo a un gabinete propuesto por Pier Liugi Bersani o una eventual alianza con Silvio Berlusconi. De momento, ha convocado la constitución del Parlamento para el 15 de marzo, tal y como establece la ley, sin querer adelantar la fecha, zanjando el debate abierto por la prensa en un intento de calmar a los mercados.

Sobre las consultas para formar Gobierno, Napolitano quiso dejar claro que «queda aún un amplio espacio para una provechosa fase preparatoria de las consultas del jefe del Estado para la formación del Gobierno». Lo que se traduce en que los contactos entre las fuerzas políticas continúan, al tiempo que se barajan diversas opciones.

Una de ellas es ofrecer al Partido Democrático (PD) de Bersani la formación de un «gobierno de minorías» con un programa con pocos pero indiscutibles puntos, de manera que el Movimiento 5 Estrellas (M5S) no pueda rechazarlo. El problema con el que se enfrenta Bersani es que en el Senado los síes pueden ser menos que los nos o las abstenciones.

Segunda opción

Otra opción con la que se juega es la de un nuevo Gobierno de tecnócratas. Eliminada la opción de Mario Monti, gusta más la idea de una personalidad fuera de los partidos políticos. Entre los nombres que se barajan aparece el de la ministra del Interior, Annamaria Cancellieri, que podría llevar a cabo un programa basado en pocas pero importantes reformas como la ley electoral y afrontar medidas económicas para mantener tranquilos a los mercados.

En el Parlamento aún está por solventar la cuestión de las presidencias. En la Cámara de los Diputados el PD tiene la mayoría absoluta y por ello no será difícil la elección de su presidente. Más complicada es la situación del Senado, donde sin un acuerdo se podría llegar a una elección por eliminación de incierto resultado. La solución podría pasar por escoger una personalidad indiscutible que permita un acuerdo mínimo y no genere las protestas del M5S.