Pyongyang y Seúl retoman los contactos bilaterales, interrumpidos desde hace años
10 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, concluyeron el pasado fin de semana en California su primera cumbre alcanzando un entendimiento sobre cómo abordar el programa nuclear de Corea del Norte, la ciberseguridad y el cambio climático.
El consejero en Seguridad Nacional de Obama, Tom Donilon, afirmó que ambos mandatarios acordaron trabajar juntos para lograr la «desnuclearización» de la península coreana.
Según Donilon, Obama y Xi alinearon sus visiones sobre la situación y aplaudieron que Pekín manifestara hace poco su desaprobación por las pruebas balísticas y nucleares que Pyongyang llevó a cabo hace unos meses, así como la retórica bélica de su aliado, lo que provocó una escalada de tensión en la región.
«Lo importante es que hay un acuerdo total en el objetivo de la desnuclearización, en el hecho de que se obligue a Corea del Norte a cumplir las sanciones de Consejo de Seguridad [de la ONU] y en trabajar juntos para conseguirlo», apuntó Donilon.
Obama dijo a Xi que EE.?UU. está dispuesto a «dar cualquier paso que haya que dar para defenderse de la amenaza de Corea del Norte».
Precisamente, las dos Coreas se reunieron ayer en la ciudad fronteriza de Panmunjom para preparar futuras negociaciones de alto nivel, en los primeros contactos bilaterales en años y tras meses de tensiones militares alimentadas por las ambiciones nucleares del Norte. Estas discusiones, organizadas en el lugar donde se firmó el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea (1950-1953), duraron dos horas. «La atmósfera fue tranquila y la discusión se llevó a cabo sin obstáculos», declaró el portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, Kim Hyung-Seok.
Los delegados hablaron del orden del día, el lugar y el calendario para una primera cita a nivel ministerial, el primero desde el 2007, que podría celebrarse el miércoles en Seúl, aunque a nivel inferior la relación se había interrumpido hace dos años. La agenda debe centrarse en recuperar las relaciones comerciales, incluida la reapertura del complejo Kaesong, situado 10 kilómetros al norte de la frontera cerrada por Pyongyang en abril, cuando las tensiones estaban en su punto álgido.