Rusia pidió ayer a Holanda que investigue el asalto de la vivienda de un empleado de la Embajada rusa en La Haya que estaba fuera por vacaciones.
Este incidente agrava las tensiones que comenzaron cuando Rusia detuvo a la tripulación de un buque de Greenpeace mientras navegaba con bandera holandesa. Después, el ministro consejero de la Embajada rusa en La Haya, Dmitri Borodín, fue arrestado en su vivienda por presunto maltrato de sus hijos. Ante la queja de Moscú, Holanda se disculpó al considerar que la policía había violado la inmunidad diplomática. Días después, Holanda pidió explicaciones por la agresión a un diplomático holandés en su casa de Moscú, un episodio que el Kremlin se ha comprometido a investigar.
Las tensiones se producen entre los actos para conmemorar los 400 años de relaciones diplomáticas, con una agenda que incluye un viaje a Moscú de los reyes de Holanda.