Hasta hace menos de seis meses, el líder indiscutido de la oposición era el excandidato presidencial y gobernador de Miranda, Henrique Capriles. Su postura moderada, sin embargo, lo ha hecho perder posiciones ante Leopoldo López, detenido desde el 18 de febrero, y ante María Corina Machado, despojada de su inmunidad parlamentaria por intentar hablar ante la OEA.
López y Machado forman el ala radical de la oposición, y ambos enfrentan cargos judiciales, al igual que 23 alcaldes opositores que pueden ser destituidos, enjuiciados e inhabilitados en forma expresa por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), un procedimiento que constitucionalistas califican de «aberración» y que ya ha sido utilizado dos veces. 23 alcaldes son un tercio de las autoridades municipales que controla la oposición.
El propio Maduro estimula los conflictos en la oposición y señala que los «radicales» buscan que el TSJ aplique la medida de desacato contra los alcaldes de los municipios de Chacao y Baruta, Ramón Muchacho y Gerardo Blyde, en cuyos ayuntamientos se concentra la protesta en Caracas.