03 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Las críticas a una de las juezas que lo inculpó, Claire Thépaut, por pertenecer al izquierdista Sindicato de la Magistratura recibieron una respuesta casi inmediata de la agrupación. Sarkozy pretende, a su parecer, desacreditar «a aquellos cuya profesión es buscar la verdad». Partidarios de la UMP que lo apoyan hablan de un «encarnizamiento judicial desproporcionado»; los principales líderes de la derecha fueron más prudentes. El presidente François Hollande recordó los principios de «independencia de la Justicia» y de «presunción de inocencia», mientras que el primer ministro, Manuel Valls, calificó de «situación grave» la imputación de Sarkozy.