El nuevo plan de May para el «brexit» apenas tiene novedades y ya acumula más rechazo que el anterior

Rita Á. Tudela LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Hannah Mckay

21 may 2019 . Actualizado a las 09:27 h.

Theresa May presentó una nueva oferta del acuerdo del brexit «nueva y audaz», pero lo cierto es que esta ya genera más rechazos que la anterior. El más contundente ha sido el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, quien anunció que no la respaldará al no ser «diferente».

En una entrevista a la BBC, el líder laborista reconoció que nada de lo que haya escuchado le lleva a creer que «sea diferente de la anterior proposición presentada», así que por ahora tiene claro que no van a apoyarla.

May anunció que prepara una «nueva oferta» con un paquete de medidas mejorado que presentará a los diputados para que aprueben el acuerdo de salida del bloque común, que ya fue rechazado en tres ocasiones por los Comunes. En el proyecto de ley del acuerdo de salida de la Unión Europea se espera que haya protecciones adicionales para los trabajadores, con el claro fin de ganarse el apoyo de algunos diputados laboristas en el esprint final antes de la votación de principios de junio.

May anunció la semana pasada que los diputados tendrán otra oportunidad de votar la semana que comienza el 3 de junio. Pero si no se aprueba, el escenario que gana más puntos es que el Reino Unido dejará la UE el 31 de octubre sin un acuerdo. La líder conservadora también prometió establecer el calendario para su salida del Partido Conservador y del Gobierno después de la votación.

A pesar del colapso de las conversaciones entre tories y laboristas, los ministros esperan que algunas de las medidas discutidas durante las reuniones puedan ser vinculadas al proyecto de ley.

El ministro del Brexit, Steve Barclay, reconoció que exploraron temas relacionados con los derechos de los trabajadores y las normas ambientales, compromisos que apreció que se puedan asumir en la próxima fase de las negociaciones. 

Apoyo sin reparar en detalles

En el caso del ministro de Sanidad, Matt Hancock, pidió ayer a los diputados que quieren que se produzca el brexit, que respalden el proyecto de ley del Gobierno, «sin importar los detalles» sobre la relación futura de Londres con el bloque común.

Para el titular de Sanidad, no hay dudas de que habrá votaciones sobre los temas realmente importantes, y para que los diputados introduzcan cambios en la redacción o se agreguen nuevas cláusulas. Mientras, para el exministro del Brexit David Davis en el hipotético caso de que el proyecto de ley se apruebe, el sucesor de la primera ministra «tendrá las manos atadas».

Lo cierto es que ante el miedo real a que los conservadores se lleven un mal resultado en las elecciones europeas del jueves, la primera ministra espera que los resultados centren las mentes de sus compañeros de filas y sirva para conseguir convencerles de que apoyen el acuerdo.

La comisión electoral anunció ayer que visitará las oficinas del Partido del Brexit, favorito en las encuestas de las europeas, con el fin de revisar las donaciones para su campaña. El ex primer ministro británico Gordon Brown acusó al partido de recibir una gran cantidad de dinero a través de «pequeños pagos no declarados e imposibles de rastrear».