El relevo en la Casa Blanca reactiva el acuerdo nuclear con Irán

mikel ayestarán JERUSALÉN / COLPISA

INTERNACIONAL

Netanyahu y Trump en septiembre del 2020 durante la firma de los Acuerdos de Abraham en la Casa Blanca
Netanyahu y Trump en septiembre del 2020 durante la firma de los Acuerdos de Abraham en la Casa Blanca TOM BRENNER

Uno de los primeros cambios será reanudar la negociación para recuperar el pacto

09 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«A rey muerto, rey puesto». El refrán se cumplió una vez más y, aunque con muchas de horas de retraso respecto a otros líderes mundiales, los dirigentes israelíes felicitaron a Biden. «El líder del mundo libre es el aliado más importante de Israel», dijo el presidente, Reuven Rivlin. «Tenemos una larga y cálida amistad. Estoy seguro de que seguiremos trabajando juntos para fortalecer la especial alianza entre Israel y Estados Unidos», declaró el primer ministro y amigo íntimo de Donald Trump, Benjamin Netanyahu. Tras cuatro años en los que la agenda estadounidense en la región la ha marcado el Estado israelí, el relevo en la Casa Blanca traerá algunos cambios, pero en esencia, la seguridad de Israel seguirá siendo prioritaria.

Uno de los cambios que se esperan, y el más sensible, es la vuelta a la negociación con Irán para recuperar el acuerdo nuclear que Obama firmó en el 2015 y del que Trump se retiró de forma unilateral tres años después.

Para el analista militar israelí Alex Fishman, la vuelta al acuerdo «está fuera de duda». Fishman detalló que «la estrategia consiste en dos fases y dos canales diferentes. Los primeros movimientos sucederán entre la toma de poder de Biden y las elecciones de Irán de junio».

El acuerdo nuclear firmado entre Irán y el grupo del 5+1, formado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Italia y Alemania, fue un momento histórico que rebajó la tensión entre Washington y Teherán tras décadas de enfrentamiento. Los iraníes se comprometieron a limitar su programa atómico a cambio del levantamiento de las sanciones. Trump, sin embargo, lo vio como «el peor acuerdo posible» y no dudó en retirarse, pese a que los iraníes cumplían todo lo pactado, según la Agencia Internacional de Energía Atómica.